domingo, 20 de diciembre de 2015

"Pedí tu apoyo y no me lo diste"

En Internet circula un fragmento de video donde el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ante los resultados electorales de las elecciones parlamentarias, declara lo siguiente:
...yo quería construir 500 mil viviendas el próximo año. Ahorita lo estoy dudando. No porque no pueda construirlas, porque puedo construirlas. Pero te pedí tu apoyo y no me lo diste”. 
Tenía curiosidad si la frase estaba descontextualizada o si posteriormente hacía una corrección de lo dicho, así que investigué y me calé varias horas de video para conseguir un mejor contexto de lo que dijo. Así que dejo un video un poco más largo para que cada quien saque sus propias conclusiones:


 El video original es del programa Nº50 de "En Contacto con Maduro" (disponible aquí), que dura casi 5 horas. (La famosa frase se encuentra a partir de la 1 hora con 45 minutos)

La frase también ha suscitado algunos memes:


La ironía es más que obvia, y más todavía cuando en dicho programa anuncia la privatización de ANTV y AN Radio, lo cual perjudica la antigüedad, jubilación y beneficios de los trabajadores de dichos entes [1], pero poco importa eso siempre y cuando no estén al orden de los "neoliberales".

Notas:
1) "ANTV y AN Radio están en un limbo legal". Disponible por:
 http://www.el-nacional.com/escenas/ANTV-AN-Radio-limbo-legal_0_758924131.html

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

domingo, 13 de diciembre de 2015

¿Qué significan las Elecciones Parlamentarias en Venezuela?

El rostro de Diosdado Cabello, el segundo hombre fuerte del PSUV y presidente saliente de la Asamblea Nacional, lo dice todo.
Antes de las elecciones parlamentarias de Venezuela, no me había reído tanto de una paliza desde la que recibió Brasil de parte de Alemania en el Mundial de Fútbol 2014.

La oposición venezolana obtuvo 112 escaños en el Parlamento, lo cual es más del doble de lo que obtuvo el oficialismo (55 escaños). ¿Pero ésto que significa? El mensaje que envía la población al Gobierno Nacional parece ser claro: "Rectifica, porque lo estás haciendo mal y estamos dispuestos a votar por cualquier loco antes de que esto siga igual".

No necesariamente ahora la mayor parte de la población se encuentra del lado de la oposición, sino que incluso quienes se identifican como chavistas no están contentos con la situación socio-económica actual, y por lo tanto, votaron en contra o se abstuvieron de ir a votar. Esto quiere decir que pesar de todo el ventajismo, del cambio de las reglas electorales, de intensa y millonaria campaña electoral, inclusive, de los programas sociales que poseía el oficialismo, eso no les sirvió de nada para ganar votos. La población, probablemente, ha madurado y eso es positivo, ya que no puede ser comprada tan fácilmente, y más que una nevera o un televisor nuevo, prefiere una gestión eficiente, alguien que resuelva los problemas.

En las elecciones presidenciales de 2013, Nicolás Maduro ganó con apenas el 50,61% de los votos, que se traduce en 7.587.579 de votos. Como diría Chávez: una victoria pírrica. Y siendo tan mala la situación económica actual, se hacía evidente que el PSUV ("Partido Socialista Unido de Venezuela", partido del oficialismo) no podía tener más votos que esos obtenidos en 2013. Y así fue, obteniendo 5.599.025 votos (32.93% de los votos). Mientras tanto, la MUD ("Mesa de la Unidad Democrática", coalición de partidos de oposición), en las presidenciales de aquel entonces obtuvo 7.363.980 votos, y para las recientes parlamentarias obtuvo 7.707.422 votos  (56,2% de los votos), lo que significa un aumento de casi 400.000 votos. Analizando estas cifras, se podría inferir que algunos chavistas ejercieron el voto castigo, sin embargo, lo que castigó realmente al oficialismo fue la abstención entre sus filas, perdiendo casi 2 millones de votos desde la pasada elección presidencial. Sin embargo, el oficialismo sigue siendo una fuerza política muy importante, ya que los 5.599.025 de votos obtenidos por el PSUV son la base dura que votará siempre por el chavismo (al menos por ahora).

Aunque Maduro reconoció los resultados, tal y como había prometido antes de la campaña, el análisis realizado públicamente por el gobierno ha sido terrible y -seguramente- contraproducente para ellos mismos. El oficialismo ve la derrota como una victoria de la "guerra económica" y la manipulación de la derecha. Lo cual es una manera elegante de decir que la mayoría de la población es bruta e ignorante, lo cual no capta votos. La verdad es que, por primera vez, la oposición no tuvo que hacer nada para ganar. Su campaña a nivel mediático fue poca en comparación con la campaña oficialista, carecían de propuestas e, inclusive, escuché a personas de la oposición decir que votaron por un candidato cuyo nombre nunca habían escuchado. Como reconoció el mismo Henrique Capriles: la oposición no ganó por su propio mérito, ni por liderazgo, ni propuestas, sino porque el gobierno ha sido ineficiente en resolver los problemas de la gente(1).

A partir de este momento, el principal objetivo del gobierno debería ser resolver los problemas económicos y sociales que persisten en el país, de lo contrario, en los próximos años se verá el fin del chavismo como lo conocemos.

Sin embargo, el gobierno también gana algo con esta derrota, que no solamente es la capacidad de recapacitar y mejorar, sino que también la derrota demuestra, tanto a nivel interno como internacional, que respetan la democracia. De esta manera, se hacen más difíciles los procedimientos internacionales, tales como la Carta Democrática Interamericana y la propuesta de Mauricio Macri (recién estrenado presidente de Argentina) de aplicar la cláusula democrática del Mercosur (2). A nivel interno, la victoria relaja la tensión de las bases opositoras, y por lo tanto, menos propensas a protestar o tomar acciones de calle en contra del gobierno. Esto quiere decir que también hay perdedores dentro de la oposición: los que proponían las protestas -en lugar de las elecciones- como manera de salir del gobierno. Inclusive, los resultados demuestran a la oposición y al público internacional que el sistema electoral es fiable. De hecho, si yo fuera paranoico, diría que la victoria de la oposición fue un fraude provocado para mejorar la imagen del oficialismo... Pero no creo que ellos sean tan inteligentes para ello.

Con esto me adentro al futuro: para la oposición el haber ganado la Asamblea no quiere decir que pueden hacer lo que quieran. El oficialismo sigue en control de los demás poderes públicos. Las leyes que pretenda promover la oposición pueden ser vetadas por el Presidente o pueden ser declaradas inconstitucionales por parte de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El mayor inconveniente para el oficialismo sería a la hora de la aprobación de presupuestos y créditos adicionales, así como una mayor contraloría y seguimiento de dicho dinero. También, lo más esperado pudiera ser que la Asamblea convoque un referendum revocatorio al Presidente, que pudiera ser para el año próximo, pero lo veo poco posible (Mi apuesta es para el año 2017). Para ello la oposición necesita un candidato claro, y no lo tiene. Pudiera ser Capriles nuevamente, pero pudiera no serlo. A la oposición le conviene pensar en reformas y no en sacar a Maduro, e inclusive, pudieran reformar o enmendar la Constitución para acortar el periodo presidencial. La oposición tampoco es un grupo homogéneo, y aunque los partidos opositores se hayan aliado en contra del PSUV, no quiere decir que estarán siempre de acuerdo en todos los temas, por lo cual muy seguramente ocurran muchas negociaciones y debates dentro de la oposición.

El miedo que tienen las bases duras del oficialismo es que la oposición pudiera eliminar los programas sociales y otros beneficios sociales que ha promovido Chávez, tales como las misiones. Si consideramos que la oposición son personas racionales, es poco probable que tomen medidas muy impopulares, debido al costo político que de ello vendrá. Si algún día la oposición quiere llegar al poder, saben que no pueden meterse con la misiones sociales y otros beneficios. Sin embargo, lo más probable es que incurran en medidas económicas que dejen contentas a las empresas y a la vez no le hagan perder votos. En el último año el gobierno nacional tomó medidas no muy populares, tales como la Operación de Liberación del Pueblo, llamadas OLP, que son peligrosas operaciones policiales dentro de los barrios que recuerdan a las antiguas operaciones policiales donde se violaban los derechos humanos; la deportación y satanización de colombianos en la frontera; el cierre de la frontera con Colombia que afectó la actividad económica en la frontera; inclusive, la minimización del problema económico con comentarios tales como "hacer cola es muy sabroso" o "no hay papel higiénico, pero hay patria", todo ello le pasó factura al oficialismo.

En lo personal, de fondo, ganase quien ganase, es lo mismo. Siempre he visto a la oposición y oficialismo como 2 caras de la misma moneda. La diferencia es que te joden con cosas distintas, pero te van joder igual.

Notas:
1) Telesur. "Derecha reconoce que la MUD no resolverá la situación económica". Disponible por aquí
2) El Universal. "Macri solicitará en Mercosur aplicar cláusula democrática contra Venezuela". Disponible por aquí

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

lunes, 12 de octubre de 2015

El anarquismo en las Relaciones Internacionales


Para explicar porqué un Estado (país o gobierno) hace aquello o lo otro, a nivel internacional, los analistas internacionales recurren a diversas teorías o paradigmas.

En relaciones internacionales, se suele afirmar que el sistema internacional es anárquico dado que no existe un gobierno mundial que obligue a los países a actuar o a comportarse de una manera determinada. Aunque se suele usar la palabra "anarquía" como sinónimo de "caos", los teóricos de las relaciones internacionales no califican realmente de caótico al sistema internacional, sino que sencillamente indican que el mismo carece de "líderes" o de "gobierno" por encima de todos los demás. Sin embargo, para un anarquista hecho y derecho, esto no es anarquía.

Primero que todo, hay que tener en cuenta en concepto de anarquía. La palabra anarquía proviene del griego anarchía (prefijo an, que significa ‘no’ o ‘sin’, y sustantivo archós, que significa ‘dirigente’, ‘soberano’ o ‘gobierno’) y sirve para designar aquellas situaciones donde se da la ausencia de Estado o poder público volviendo inaplicable el monopolio de la fuerza sobre un territorio. Del otro lado, el anarquismo es una teoría política que propugna la abolición del Estado y cualquier forma de poder, autoridad o control social, bien sea político, económico, social o religioso, considerándolas como innecesarias, injustas y nocivas. En lugar del Estado, el anarquismo propone una organización social sin líderes o jerarquías, también llamada organización horizontal, como una manera de lograr una libertad e igualdad plena, que a su vez debe garantizar el orden social.

De esta manera, la teoría anarquista de las relaciones internacionales señala que los conflictos internacionales existen porque los Estados existen. Esto no es difícil de argumentar, dado que el derecho internacional define la guerra como un "conflicto armado entre Estados", es decir, si no existen Estados, no puede existir la guerra. ¿Así de sencillo? Así de sencillo.

Como este artículo no puede ser tan corto, voy a divagar un poco más. Volviendo al inicio, un anarquista no puede considerar el sistema internacional como anárquico, en cuanto todavía persisten la existencia de Estados, autoridades y jerarquías. Así, la única diferencia entre el sistema nacional y el sistema internacional, es que en el internacional no hay predominio de una única autoridad, sino de varias que compiten entre sí por ese predominio. De esta manera, el sistema internacional sería más oligárquico que anárquico, e inclusive, el hecho de que las grandes potencias sean las que lleven las riendas de los esquemas multilaterales de integración y cooperación (Naciones Unidas, Unión Europea, Fondo Monetario Internacional, CELAC, etc), nos indica la certeza de esta percepción.

De esta manera, el anarquismo no se encuentra en total desacuerdo con la teoría realista de las relaciones internacionales, que señala que la política internacional es la lucha por el poder, donde cada Estado vela por sus propios intereses. El realismo se basa en el pensamiento de Nicolás Maquiavelo, principalmente en su obra "El Príncipe", y de Thomas Hobbes, en "El Leviatán", donde señalan que la naturaleza humana es cruel, egoísta y busca sus propios intereses. Sin embargo, la diferencia entre el anarquismo y la teoría realista es que la primera busca una solución al problema y la segunda sólo lo explica. De no existir Estados, los conflictos internacionales son automáticamente nulos. Ello implica que el anarquismo es una propuesta mundial, donde para ser factible deben desaparecer todos los Estados del mundo. Inclusive, el anarquismo reta la lógica tradicional, puesto que si se considera que la naturaleza del ser humano es cruel y egoísta, eso da más razones para rechazar la autoridad investida en una o varias personas.

También, aunque el anarquismo se pueda clasificar de izquierda, no siempre comulga con las teorías marxistas, que son otro marco teórico que permite explicar los conflictos internacionales, así como las razones del subdesarrollo, sustentándose principalmente en el hambre de las potencias capitalistas por materias primas y nuevos mercados. La teoría marxista del imperialismo y la teoría de la dependencia, suelen encasillarse en esquemas duales: centro-periferia, Norte-Sur, Occidente-Oriente, y que para algunos de sus teóricos pareciera significar "Buenos Estados" vs "Malos Estados". Aunque sirven para explicar la realidad, para el anarquismo ningún Estado es víctima, ni tampoco apoya a pequeños Estados oprimidos frente a grandes Estados opresores. Quizás Palestina sea un Estado oprimido ahora, pero en el futuro podría ser un Estado opresor. Esto quiere decir que para el anarquista todo Estado es, por antonomasia, opresor, sin importar el tinte ideológico que sea.

Las teorías realistas y marxistas se enfocan en el Estado, mientras que la teoría anarquista se enfoca en los individuos y en la colectividad. Los Estados modernos, a partir del siglo XIX, generaron una religión llamada "nacionalismo", que adora la divinidad de la patria. Para el anarquista, el Estado es una ficción humana no muy diferente de la religión, que también tiene el propósito de separar a la humanidad: si la religión separa en cristianos, musulmanes, judíos, etc, entonces los Estados separan en chinos, franceses, egipcios, mexicanos, etc. Así, para el anarquista, que se considera luchador contra la mentira, las fronteras deben ser abolidas. Se considera que "La tierra es de quien la trabaja o vive en ella", y no es un producto histórico, hereditario, contractual o legal; o lo que es lo mismo, la tierra no es de nadie. El nacionalismo tendría como fin servir a los intereses de los poderosos, en tanto moviliza a las masas a enfrentarse contra otro grupo humano por el mero hecho de que viven del otro lado de la frontera y, por lo tanto, se consideran diferentes a nosotros. Inclusive, Karl Marx lo explicaba mejor:
"La lucha de la clase obrera no tiene nada que ver con los intereses nacionalistas. El proletariado no defiende la creación de nuevas fronteras, sino su abolición; no defiende los privilegios de un territorio frente a los demás, sino la solidaridad y la unidad de clase frente a todas las divisiones; no pretende una distribución más equitativa de los beneficios, sino la abolición de la ley del valor, la subordinación de la producción a las necesidades humanas: «De cada cual según su capacidad; a cada cual según su necesidad»".
De esta manera, al igual que en comunismo en el siglo XIX, el anarquismo se autodenomina "internacionalista" o, inclusive, "apátrida", como un movimiento mundial que intenta unir a todos los pueblos del mundo bajo el principio del apoyo mutuo. Posteriormente, en el siglo XX, los socialistas y comunistas marxistas se apartarían de dicho sendero, bajo la tesis del socialismo en un sólo país, e inclusive defendiendo, irónicamente, principios de la derecha conservadora, como la soberanía y el nacionalismo, especialmente en América Latina.

Finalmente, se encuentra la relación entre el anarquismo y la teoría de juegos. La teoría de juegos es un área de la matemática que a partir del uso de modelos estudia las tomas de decisiones y las interacciones de los individuos o grupos. Si algo se concluye de los modelos teóricos de la teoría de juegos es que la cooperación proporciona más beneficios que la competencia, al menos al largo plazo. Por ejemplo, desde el punto de vista evolutivo, si la humanidad no hubiese cooperado entre sí la especie se habría extinto hace mucho tiempo[1], puesto que somos físicamente débiles en comparación con otras criaturas. De esta manera, el apoyo mutuo no es un lujo moral, sino una necesidad para nuestra propia supervivencia, y mientras existan los Estados y las diversas formas de autoridad y sumisión, no puede garantizarse la cooperación.

El anarquismo es, de esta manera, la comprensión de que la cooperación nos beneficia a todos. La naturaleza humana no es cruel ni bondadosa, sino racional e irracional, y es apelando a la racionalidad en la que el anarquismo hace su propuesta.

Notas:
Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
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martes, 18 de agosto de 2015

Contradicción socialista y bolivariana en el Esequibo


Recientemente, entre Venezuela y Guyana se ha dado un impase diplomático por un territorio denominado "Esequibo". Hay varios factores históricos en los que Venezuela hace su reclamo (ver aquí), pero el mismo raya principalmente en contradicciones a nivel ideológico por parte del gobierno Bolivariano y Revolucionario.

Uno de los fundamentos de la reclamación venezolana es la usurpación del territorio por parte del Imperio Británico. Sin embargo, en el Esequibo se dieron dos usurpaciones: La realizada por el Reino Unido a Venezuela y la realizada por España a los pueblos indígenas (usurpación que heredó Venezuela). Si la colonización de facto de Inglaterra en el Reino Unido es motivo de reclamación territorial por parte de Venezuela, ¿entonces la colonización de facto de España es motivo para que los pueblos indígenas reclamen como propios los territorios usurpados y conformen uno o varios países independientes (hay alrededor de 50 pueblos indígenas en Venezuela)? De esta manera, la primera contradicción es la defensa de la "soberanía" en contraposición a la defensa de los derechos de los pueblos originarios, que evidentemente no tendrán la anuencia del gobierno nacional para conformar su propio país.

Con esta idea entramos a la segunda contradicción ideológica: Para la izquierda "la tierra es de quien trabaja" (Emiliano Zapata). Así, la tierra no es un objeto del derecho, y el uso, ocupación y permanencia está por encima de las leyes y pactos, de los cuales se suelen aprovechar los grupos dominantes para hacer valer sus intereses. Señalaba muy enfáticamente Karl Marx:
"La lucha de la clase obrera no tiene nada que ver con los intereses nacionalistas. El proletariado no defiende la creación de nuevas fronteras, sino su abolición; no defiende los privilegios de un territorio frente a los demás, sino la solidaridad y la unidad de clase frente a todas las divisiones; no pretende una distribución más equitativa de los beneficios, sino la abolición de la ley del valor, la subordinación de la producción a las necesidades humanas: «De cada cual según su capacidad; a cada cual según su necesidad»”
La tercera contradicción se encuentra en la ideología bolivariana. El sueño de Bolívar era la unión de América Latina, desde México hasta Argentina, en una misma nación. Quizás Bolívar pensaba más en Hispanoamérica, pero hoy en día toda la América Latina y el Caribe tiene metas comunes que han quedado materializadas con la creación de esquemas de integración y cooperación como UNASUR y CELAC. De esta manera, la acentuación de un problema limítrofe es un impedimento para la integración de los países, no solamente entre Venezuela y Guyana, sino también en otros casos de problemas limítrofes como los que hay entre Chile, Perú y Bolivia. Estoy bastante seguro que Hugo Chávez era conocedor e incluso promotor de las ideas bolivarianas de integración latinoamericana, pero esta vez sus "hijos" han decidido irse por otro lado.

Siempre he reconocido que es muy difícil vivir de acuerdo a lo que se cree, especialmente cuando las cosas escapan de tu control... Pero esta no es una de ellas.

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo http://victorfueradelacaja.blogspot.com

sábado, 13 de junio de 2015

La Guyana Esequiba no es venezolana


Recientemente, se ha encendido la diatriba diplomática entre Guyana y Venezuela, en el que este último país reclama casi las dos terceras partes del primero. Hay un trasfondo histórico y, por supuesto, económico, en el que Venezuela hace su reclamo. Y más allá de la ineficacia y aquiescencia de la diplomacia venezolana, Venezuela no ha hecho nada por ganarse a Guyana, o mejor dicho, a los guyaneses.

La historia empieza por allá en el siglo XIX, a principios de las guerras de independencia en América Latina. La llamada "Guyana Esequiba" fue parte del territorio español (la Capitanía General de Venezuela), y que en consecuencia pasaría a formar parte del territorio venezolano. Sin embargo, la posesión de dicho territorio era de iure (de derecho) y no de facto (de hecho), y prácticamente no existieron colonizadores españoles en la zona. Muy hábilmente, los ingleses, muy dolidos por haber sido sacados del continente por la independencia de EE.UU, entran en el territorio de la Guyana Esequiba enviando colonos, aprovechando la emergente y precaria situación institucional que vivía la recién nacida Venezuela. Así el Reino Unido creaba una especie de "cabeza de playa", similar a la realizada por EE.UU. para arrebatarle gran parte del territorio a México. A partir de ahí vinieron numerosos acuerdos y negociaciones entre la pequeña Venezuela y el Imperio Británico, una batalla de David vs Goliath, hasta que llegó la independencia de Guyana en 1966, y se invirtieron los papeles: la enorme Venezuela contra la pequeña Guyana. Lo demás es historia.

Por allá en los años 80 del siglo XX, Francisco Herrera Luque, escritor y doctor venezolano, analizaba la situación de la "Zona en Reclamación" más allá de lo diplomático:
"El problema es la gente. ¿Quién se va a ir para allá? Tu sabes como son de cómodos los venezolanos. Si ya el 75% de la población vive en las ciudades, ¿Tu crees que se va ir a vivir en la Guayana con ese calorón? Los ingleses resolvieron el problema y trajeron de África y Asia gente adaptada para vivir en los trópicos.[...] Es necesario poblar las fronteras y particularmente la Guayanesa".[1]
Las acciones de Venezuela no han ido más allá de lo diplomático, y ni siquiera han intentado convencer a la población que vive en Guyana de que ser parte de Venezuela es buena idea. Si consideras dicho región como tu territorio, tiene completo sentido proveer de nacionalidad a las personas que allí viven, y por lo tanto otorgándoles cédulas de identidad, pasaportes y de todos los derechos civiles y políticos que de ello devienen. Eso no se ha hecho. Más bien, Venezuela coloca obstáculos a los ciudadanos de Guyana, y ellos hasta necesitan de la visa para poder acceder a Venezuela. En materia de infraestructura y desarrollo económico es poca la inversión realizada por Venezuela, y ni siquiera existe una carretera que una a ambos países (habían planes de construir una en el 2009, de lo cual no encuentro referencias más recientes[2]), y para viajar de Venezuela a Guyana a través de carretera es necesario ir a Brasil, en un viaje que puede durar desde 12 a 36 horas[3].

Dicha ausencia de inversión política y económica, genera otro gran componente que imposibilita aún más la integración de la Guyana Esequiba con Venezuela: la cultura. Guyana y Venezuela son diametralmente opuestos en materia cultural: no hablan el mismo idioma (Venezuela habla español, Guyana habla inglés), no tienen la misma religión (Venezuela es mayoritariamente cristiano católico, mientras Guyana es mayoritariamente cristiano protestante, hinduísta y musulmán), no tienen las mismas costumbres y, los guyaneses, ni siquiera se sienten sudamericanos o latinoamericanos, sino caribeños. Obligar a los guyaneses a formar parte de un país del cual no quieren formar parte es una evidente violación a la llamada "autodeterminación de los pueblos" (en la cual "pueblo" debería entenderse como personas y no como gobiernos).

Tomar y dividir territorios de acuerdo a los intereses de los Estados, sin tomar en cuenta a la población, no sólo es una práctica propia de las potencias imperialistas, sino que posteriormente podrían generar graves conflictos internos. La Conferencia de Berlín de 1884 y 1885 es uno de esos ejemplos, cuando las potencias europeas se reunieron y se repartieron África, sin ningún tipo de representación africana y sin tomar en cuenta las diferencias culturales, y que son el origen de los actuales conflictos territoriales, étnicos y religiosos que se vive en África.

La posición actual del gobierno de Venezuela sobre el tema limítrofe es consideraba blandengue, o hasta contradictoria, porque tanto hablar de nacionalismo y soberanía, y ha mantenido una posición muy permisiva hacia Guyana, especialmente en materia de proyectos minero-extractivos en la zona disputada. Dicen las malas lenguas que esa posición pasiva es el resultado de una petición de Fidel Castro, ex-presidente cubano, que solicitó a Hugo Chávez que bajara la voz sobre ese tema, dado que Guyana sirvió de puente para la intervención militar cubana en Angola en 1975. También, se ha considerado que el bajo tono de Venezuela tiene la intención de captar votos de los países caribeños en el sistema interamericano (OEA) y otras instancias multilaterales (ONU y CELAC). Inclusive, el verbo reciente de la Cancillería venezolana tiende a condenar más a las transnacionales que al gobierno guyanés, tratándolo como víctima de los primeros. Pero todo esto también lleva al gobierno venezolano a una contradicción existencial, dado que la Guyana Esequiba es una zona rica en recursos minerales, especialmente en hidrocarburos, por lo que les cuesta soltar dicho territorio definitivamente y probablemente ambas partes van a apostar por la intermediación de la Corte Internacional de Justicia para zanjar el problema de una vez por todas, sea el resultado que sea.

La resolución del problema limítrofe no debe ser de tipo diplomático, sino democrático. Tan sencillo como hacer una votación en Guyana para ver que piensa la gente. Pero este escenario no es bueno para Venezuela, porque es más que evidente que ellos no se sienten venezolanos. Lo que hace un país es su gente y no la tierra, es decir, Venezuela tiene que aceptarlo: La Guayana Esequiba no es venezolana.

Notas:

[1] HERRERA LUQUE, Francisco. "La historia fabulada (segunda serie)". Capítulo 141: La Guayana Esequiba. Edit. Pomaire.
[2] Venezuela y Guyana acuerdan construir carretera transfronteriza. Disponible por:  http://www.eluniversal.com/2009/07/28/pol_ava_venezuela-y-guyana-a_28A2553643
[3] Salida hacia Guyana. Disponible por: http://www.viajeros.com/diarios/caracas/salida-hacia-guyana

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
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sábado, 4 de abril de 2015

Análisis Jurídico del caso de Vicencio Scarano

 INTRODUCCIÓN
El caso de Vicencio Scarano puede definirse como un caso atípico, jurídicamente hablando. Los procedimientos penales que se siguieron durante el proceso de dicho caso no fueron los usuales.

Para el presente trabajo, se tiene como objetivo analizar el caso de Vicencio Scarano, alcalde del Municipio San Diego del Estado Carabobo (Venezuela), cuya sentencia por el delito de desacato de un amparo del Tribunal Supremo de Justicia lo llevó a diez meses de cárcel y la destitución de su cargo. Se pretende analizar las fases del procedimiento penal, así como los principios del derecho penal que pudieron haberse cumplido o incumplido durante su juicio.

Este trabajo es parte de la evaluación de la cátedra de Procedimiento Penal y Garantías del Acusado de la Especialización en Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela, y consta de dos partes: una primera parte de contextualización de los hechos; y una segunda parte de análisis del proceso judicial, donde se describen lo sucedido en las fases del proceso y los principios que se vieron involucrados de una manera positiva o negativa. Los principios seleccionados para el análisis son: el principio de legalidad, el debido proceso, el principio de retributividad, el principio de necesidad, el principio de lesividad, el principio de materialidad, principio de culpabilidad personal, el principio acusatorio y el principio de la carga de la prueba.

La privación judicial preventiva de libertad en Venezuela

La privación judicial preventiva de libertad es la medida o el acto del tribunal mediante el cual se ordena la aprehensión de una persona de quien hay indicios de ser autor, coautor, cómplice o encubridor de un hecho punible. A diferencia de la medida privativa de libertad mediante sentencia firme, en esta concepción no se juzga de culpabilidad, sino la presunción de autoría para la que se ordena la aprehensión en el transcurso de la investigación o juicio.

El artículo 236 del Código Orgánico Procesal Penal (COPP), señala que el Juez de Control, a solicitud del Ministerio Público, puede decretar la privación preventiva de libertad del imputado si existe:
1. Un hecho punible que merezca pena privativa de libertad y cuya acción penal no se encuentre evidentemente prescrita.
2. Fundados elementos de convicción para estimar que el imputado o imputada ha sido autor o autora, o partícipe en la comisión de un hecho punible.
3. Una presunción razonable, por la apreciación de las circunstancias del caso particular, de peligro de fuga o de obstaculización en la búsqueda de la verdad respecto de un acto concreto de investigación.
Dentro de las veinticuatro horas siguientes el Juez de Control debe pronunciarse respecto a la petición del fiscal. En caso de estimar que concurren los requisitos previstos en el COPP para la procedencia de la privación judicial preventiva de libertad, expide una orden de aprehensión del imputado o imputada contra quien se solicitó la medida.

Inclusive, el COPP determina ciertas características que deben estar presentes en las condiciones para la privación preventiva de libertad.

Para el caso de peligro de fuga, se presume que puede existir con penas privativas de libertad cuyo término máximo sea igual o superior a diez años. De igual manera, señala las siguientes circunstancias:
1. Arraigo en el país, determinado por el domicilio, residencia habitual, asiento de la familia, de sus negocios o trabajo y las facilidades para abandonar definitivamente el país o permanecer oculto
2. La pena que podría llegarse a imponer en el caso.
3. La magnitud del daño causado.
4. El comportamiento del imputado o imputada durante el proceso, o en otro proceso anterior, en la medida que indique su voluntad de someterse a la persecución penal.
5. La conducta predelictual del imputado o imputada.

Ante el peligro de obstaculización, el COPP señala que pudiera existir si para averiguar la verdad existe la sospecha de que el imputado o imputada pueda:
1. Destruir, modificar, ocultar o falsificar elementos de convicción.
2. Influir para que coimputados o coimputadas, testigos, víctimas, expertos o expertas, informen falsamente o se comporten de manera desleal o reticente, o inducirán a otros u otras a realizar esos comportamientos, poniendo en peligro la investigación, la verdad de los hechos y la realización de la justicia.

La privación judicial preventiva de libertad se considera improcedente si el hecho punible no excede una pena privativa de libertad de tres años, y el imputado haya tenido una buena conducta predelictual. En ese sentido sólo proceden las medidas cautelares sustitutivas, de acuerdo al mandato del artículo 272 de la Constitución, en la cual las fórmulas de cumplimiento de penas no privativas de la libertad se aplicarán con preferencia a las medidas de naturaleza reclusoria.

La orden de privación judicial preventiva de libertad, de acuerdo al COPP, deberá contener: Los datos personales del imputado o imputada, o los que sirvan para identificarlo o identificarla; una enunciación del hecho o hechos que se le atribuyen; la indicación de las razones por las cuales el tribunal estima la necesidad de la privación de libertad; la cita de las disposiciones legales aplicables; y el sitio de reclusión.

También es importante destacar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que en su artículo 9, numeral 3, señala:
[...] La prisión preventiva de las personas que hayan de ser juzgadas no debe ser la regla general, pero su libertad podrá estar subordinada a garantías que aseguren la comparecencia del acusado en el acto del juicio, o en cualquier otro momento de las diligencias procesales y, en su caso, para la ejecución del fallo
En este sentido, tanto el Pacto como la Constitución en su artículo 272 señalan que la privación preventiva debe ser una excepción y no la norma, sin embargo, en los hechos esto no sucede así, lo cual ha provocado la grave crisis penitenciaria en el país, donde la mayor parte de los privados de libertad se encuentran procesados y sin sentencia firme. La privación judicial preventiva de libertad puede considerarse también contradictoria al principio de presunción de inocencia, puesto el tribunal se encuentra prejuzgando la posible culpabilidad del acusado.

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
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El Debido Proceso y los Derechos Humanos

El debido proceso se puede entender como un catálogo de derechos y garantías mínimas que debe tener un proceso judicial para ser considerado justo y equitativo. Así, el debido proceso es un principio legal que el Estado debe cumplir para garantizar los derechos que posee una persona de acuerdo a la ley y, cuando el gobierno perjudica a una persona sin seguir exactamente el curso de la ley, incurre en una transgresión del debido proceso lo que incumple el mandato de la ley.

El debido proceso nace a partir del capítulo 39 de la Carta Magna inglesa de 1215, que fue una protesta contra el castigo arbitrario, las violaciones a la libertad personal, los derechos de propiedad y garantizaba el derecho a un juicio justo y a una justicia honesta de los barones normandos frente al Rey Juan Sin Tierra. Sin embargo, aún en la actualidad dichas situaciones todavía persisten, dado que los jueces pueden verse influenciados por la política, sobornos e, incluso, al temor que puedan generar las consecuencias de sus actos. De igual manera, las partes en el proceso legal no siempre están en las mismas condiciones, debido a que lo más probable es que exista un litigante con mayores recursos, que le dará la oportunidad de contratar mejores abogados, mientras que la contraparte de menor recursos dependerán muchas veces de defensores públicos, que se encargan de numerosos casos que les da menos disposición de tiempo. Inclusive, el lenguaje jurídico es un obstáculo al acceso a la justicia del ciudadano común, dado que posee términos y conceptos difíciles de comprender. Todo esto son situaciones que desvirtúan el debido proceso y que deben ser materia de debate en nuestra sociedad.

Las garantías del debido proceso pueden variar de país en país, sin embargo, hay ciertas características que pueden considerarse universales para garantizar un juicio justo, entre ellas podemos destacar el:
  • Derecho al Juez predeterminado por la ley: Referente a la prohibición de establecer un órgano jurisdiccional ad-hoc para el enjuiciamiento de un determinado tema, también conocido como "tribunales de excepción", es decir, la instancia judicial debe ser anterior al hecho.
  • Derecho a un juez imparcial: No puede haber debido proceso si el juez es imparcial, y debe ser equidistante respecto de las partes.
  • Legalidad de la sentencia judicial: En lo penal, debe preponderar el principio de legalidad, y toda sentencia judicial sólo puede establecer penas preestablecidas en la ley.
  • Derecho a asistencia letrada: Toda persona tiene derecho a ser asesorado por un especialista del derecho, y en el caso de que la persona no pueda procurarse defensa jurídica por sí misma, se contempla la institución del defensor público, designado por el Estado.
  • Derecho a usar la propia lengua y a ser auxiliado por un intérprete: Este es el reconocimiento al derecho a la identidad cultural, que señala que toda persona tiene el derecho de ser escuchada en un juicio mediante el uso de su lengua materna y a ser asistido por un intérprete calificado.

En el marco jurídico venezolano, especialmente en el artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se señalan otras características del debido proceso además de las ya mencionadas:
  • Toda persona tiene derecho a ser notificada de los cargos por los cuales se le investiga, de acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios adecuados para ejercer su defensa. Serán nulas las pruebas obtenidas mediante violación del debido proceso. Toda persona declarada culpable tiene derecho a recurrir del fallo, con las excepciones establecidas en esta Constitución y la ley.
  • Toda persona se presume inocente mientras no se pruebe lo contrario.
  • Toda persona tiene derecho a ser oída en cualquier clase de proceso, con las debidas garantías y dentro del plazo razonable determinado legalmente, por un tribunal competente, independiente e imparcial establecido con anterioridad.
  • Ninguna persona podrá ser sometida a juicio sin conocer la identidad de quien la juzga, ni podrá ser procesada por tribunales de excepción o por comisiones creadas para tal efecto.
  • Ninguna persona podrá ser obligada a confesarse culpable o declarar contra sí misma, su cónyuge, concubino, o pariente dentro del cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad. La confesión solamente será válida si fuere hecha sin coacción de ninguna naturaleza.
  • Ninguna persona podrá ser sometida a juicio por los mismos hechos en virtud de los cuales hubiese sido juzgada anteriormente.
  • Toda persona podrá solicitar del Estado el restablecimiento o reparación de la situación jurídica lesionada por error judicial, retardo u omisión injustificados.

El debido proceso tiene numerosas limitaciones, y no siempre ha sido capaz de frenar abusos en el poder judicial, ni tampoco del resto de los poderes públicos o inclusive de privados con influencia y poder; sin embargo, es uno de los principios básicos de una sociedad democrática, en tanto procura el bien de los individuos como de la sociedad en su conjunto, dado que los individuos tienen interés en defenderse sus pretensiones adecuadamente dentro del proceso y la sociedad tiene interés de que el proceso judicial se justo para satisfacer las pretensiones colectivas de justicia y equidad que permiten mantener el orden social.


Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com