lunes, 15 de abril de 2013

Venezuela: De cómo enchufarse para terminar colgando de un hilo



Hoy Venezuela amaneció más entretenida que nunca... Al menos para quien es analista político. El oficialismo tiene una victoria con sabor a derrota (o como diría Chávez: "victoria pírrica" y "de mierda"); mientras que la oposición tiene una derrota con sabor a victoria. Y es que se puede comprobar una clara tendencia desde la últimas elecciones: la oposición aumenta sus números y el oficialismo los baja.

Lo mas impresionante sigue siendo que a pesar del enorme capital político, institucional, informativo y organizativo que tenía el oficialismo, sólo lograron un poco más de un punto porcentual de diferencia, y contradiciendo totalmente lo que afirmaban las encuestas hace unas pocas semanas. Del otro lado, también es impresionante como, viniendo de abajo en las encuestas, tanto la oposición en general como su candidato hicieron una muy buena campaña en los 10 días que duró, y que evidentemente logró arrebatarle votos al chavismo.

La victoria del chavismo es también un castigo y una amenaza para Maduro. Es decir, ¿Cómo puedes perder hasta 10 puntos de ventaja en tan sólo unos pocos días? Esto se va a debatir en lo interno del chavismo, y seguramente algunos querrán hacer rodar cabezas, entre ellas seguramente la de Maduro. Su show cuasi-religioso y reiteradas metidas de pata desanimaron a muchos. El chavismo nunca ha sido precisamente homogéneo, y este dudoso liderazgo pírrico de Maduro sólo va a acentuar las diferencias dentro del chavismo.

Por esto, si por mi hubiese sido, y con una visión a largo plazo, era mejor dejarse perder, tanto para una como otra tendencia. Y esto dado que quien recibiera el poder, le iba a costar mucho gobernar, dado que este país tiene una tendencia muy alta a la conflictividad social. Una victoria de la oposición, habría servido para demostrar la certeza de los argumentos del chavismo, cuyas políticas liberales podrían haber acentuado la desigualdad social o no resuelto nada, y por lo tanto, la "revolución" y el "no volverán" hubiese sido más necesario que nunca. Sin embargo, el escenario no es ese. A partir de ahora toda la conflictividad social será capitalizada y tomada como demostración del argumento opositor. Así, el oficialismo sólo puede ir en declive, y la oposición en aumento. Pero claro, para ver eso tienes que ser una mente maestra y maligna como yo... y dispuesto a ceder espacios (cosa imposible para un enchufado) y tener paciencia. Capriles y el resto de la oposición no confía en los resultados, los desconocen, lo que aumenta la conflictividad social. Yo dudo que hubo fraude en el proceso electoral, aunque tampoco lo creo imposible. Sin embargo, me parece más sensato, por parte de la oposición, sentarse a esperar a que el oficialismo colapse sobre sí mismo, lo cual será más temprano que tarde. Pero la posición opositora es comprensible, lo irresponsable es que el chavismo se niegue a un conteo manual de los votos, dado que no sólo le quitas la tranquilidad a una facción opuesta, sino que también a la propia.

Ya el chavismo no puede reducir a la oposición como oligarquías, clase privilegiada o agentes imperialistas de la CIA. La mitad de la población no puede ser enteramente oligárquica, y con tantos recortes dudo que EE.UU. tenga presupuesto para tantos agentes de la CIA (Muchos por acá seguimos esperando nuestros cheques). Lo cual evidencia también que en Venezuela no se puede hablar de lucha de clases y ni siquiera de conciencia de clase. Es una vulgar "democracia representativa" como cualquier otra.

Con este resultado, en los próximos 6 años el chavismo se verá menos animado a realizar elecciones. Con Chávez se concurría a las urnas prácticamente cada año, pero el riesgo de resultados adversos no animará al oficialismo para, por ejemplo, llamar a un nuevo referéndum constitucional. En cambio, del lado opositor, el referendum revocatorio contra Maduro está prácticamente cantado pasado la mitad del periodo, y de continuar la tendencia, muy posiblemente perderá el referéndum. Pero no llega hasta ahí, y solo como juego mental, la oposición podría animarse también a llamar a una Asamblea Constituyente que, en cierto modo, sería el mejor modo de lograr una seria división de los poderes y acabar con la dominación partidista del Estado.

En fin, Venezuela es el paraíso de los analistas políticos y el terror de las encuestadoras. Creo que todas las encuestadoras son perdedoras... ¿Y qué pasó con las Comunas? ¿Murieron con Chávez?