miércoles, 6 de marzo de 2013

"Sí sólo Hitler lo supiera" y el futuro de Venezuela

Culto a la personalidad de
 Mao Zedong en China
Había una creencia muy común en la Alemania nazi que decía: "Si sólo Hitler lo supiera". Y esto hacía referencia a la desconfianza que tenía la población en los allegados al Führer. De hecho, muchas personas del pueblo alemán sostenían que Hitler desconocía las muchas cosas terribles que ocurrían en el país, pero que los altos funcionarios que rodeaban a Hitler lo tenían apartado de la realidad. De este modo, para los ojos de muchas personas, Hitler no tenía la responsabilidad de muchas cosas que ocurrían, y que si se enterara, las cosas cambiarían. Esa es una clara consecuencia del culto a la personalidad en torno a Hitler, que hacía que la gente fuera incapaz de verlo como un ser capaz de hacer crueldades o cosas perjudiciales.

Algo similar ocurre en Venezuela. Muchas personas del oficialismo venezolano, sobre todo sus bases, llegaron a exclamar que a Chávez lo tuvieron engañado de muchas cosas que acontecían en el país, por lo tanto, si se enterara, las cosas cambiarían.

Y así como suele suceder con todo los gobiernos que fundamentan su poder en el culto a la personalidad, el líder finalmente muere. Así nos encontramos ahora mismo en Venezuela: ¿Qué pasará ahora? El culto a la personalidad no es transferible, y el propio Chávez nunca preparó a ningún líder que pudiera suplantarlo. Nicolás Maduro fue elegido por el propio presidente, pero apenas hace un poco menos de 4 meses atrás, lo cual no es suficiente tiempo.

Como el culto a la personalidad es bastante fuerte en Venezuela, ya muchos vaticinan la muerte del chavismo: "sin su figura principal, el chavismo y el régimen se desintegrará". Pero eso no es necesariamente cierto. Históricamente, eso no ha ocurrido todo el tiempo. Con la muerte de Lenin y Stalin, no se desintegró la Unión Soviética. Con la muerte de Mao Zedong no terminó el régimen comunista chino. El hecho de que Fidel Castro se apartara del máximo cargo no implicó un cambio político significativo en la isla. Es así que debemos entender dos cosas para que haya un verdadero cambio: 1) la voluntad popular debe desear el cambio; y 2) las instituciones deben permitir ese cambio. Y así como ni en la antigua Unión Soviética, ni China, ni Cuba, estaban dadas esas dos condiciones; en Venezuela tampoco lo están.

El oficialismo sigue siendo la mayoría de la población venezolana. Y aún en ausencia de Hugo Chávez, todavía existen 2 factores que mantienen la cohesión chavista: 1) La fidelidad ideológica en el proceso o la fidelidad personal hacia Hugo Chávez; 2) La conveniencia política, social o económica que tengan los grupos o individuos en la continuación de la política chavista (Ej. Las misiones, trabajadores de organismos públicos, líderes comunitarios, entre otros).

El chavismo, después de 14 años, está tan arraigado a la cultura política del país, con una mitología tan fuerte alrededor de la figura del presidente Chávez, que lo más probable es que el chavismo se termine convirtiendo en algo similar al peronismo en Argentina. Es decir, aún si el chavismo perdieran las próximas elecciones, el chavismo no desaparecería, sino que se convertiría en un movimiento de masas bajo el slogan de la "justicia social".

Esto me lleva al próximo escenario electoral. Donde existen diversas posibilidades, aunque lo más probable es que gane el candidato oficialista, Nicolás Maduro. La muerte de Chávez puede incidir en ambos grupos: en el caso del oficialismo, podría desmotivarlos y perder la elección, o motivarlos aún más en honor Chávez; en el caso de la oposición, podría motivarlos aún más ya que no está más "la piedra en el zapato", o también puede generar apatía porque la piedra en el zapato por fin se fue y todo lo demás no importa. Como sea, es muy difícil predecir lo que pasará, y yo no soy ningún adivino.

Si gana la oposición, podría generarse inestabilidad si toman alguna medida, digámosle, "impopular" (Muy probable que ocurra), pero creo que lo más seguro es que la mayoría chavista respete los resultados, quizás con cierta resignación, como ha hecho la oposición repetidas veces y como lo harían de perder las próximas. Pero, si gana el oficialismo, no sólo tienen que cuidarse de tomar medidas poco populares, sino que aquí no aplica el "Si sólo Maduro lo supiera", y toda ineficiencia gubernamental no será perdonada como ocurría con el gobierno de Chávez. Es decir, un posible gobierno de Maduro será más inestable que el de Chávez. Nada es color de rosas... o rosas rojas rojitas, en su caso.

Tengo que terminar con una reflexión: Una revolución es como una mesa. Si ésta sólo tiene una pata (un líder), la mesa caerá con facilidad. Si ésta tiene millones de patas, es poco probable que la mesa caiga! Para los que no estamos en la movida de los grupos autoritarios de izquierda o derecha, me permito citar a los amigos de El Libertario: "¡Ni duelo, ni celebración! ¡Es la hora de la autonomía de las luchas sociales!".

Víctor Camacho
@victormanuelcs