martes, 31 de julio de 2012

Venezuela al Mercosur y alguna que otra hipocresía


Hoy entra la "Pequeña Venecia" al Mercado Común del Sur (Mercosur), y como siempre, entre vítores y abucheos. Y en cierto modo, quizás ambos puntos de vista tengan algo de razón.

Lo más polémico es cómo llegó Venezuela al Mercosur: gracias a un golpe de Estado en Paraguay. El Tratado de Asunción, en su artículo 20, expresa que:
"La aprobación de las solicitudes será objeto de decisión unánime de los Estados Partes"
Por lo que dejar afuera la aprobación de Paraguay, que todavía es miembro de Mercosur, estaría en disonancia con este articulado. Sin embargo, en el Protocolo de Ushuaia, en caso de ruptura democrática, explica que las medidas en dicho caso "...abarcarán desde la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos de los respectivos procesos de integración, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes de esos procesos" (Artículo 5). Además, en el Protocolo de Montevideo (Ushuaia II), las medidas son más explícitas y agresivas (Artículo 6):
- Suspender el derecho a participar en los distintos órganos de la estructura institucional del MERCOSUR.
- Cerrar de forma total o parcial las fronteras terrestres. Suspender o limitar el comercio, tráfico aéreo y marítimo, las comunicaciones y la provisión de energía, servicios y suministros.
- Suspender a la Parte afectada del goce de los derechos y beneficios emergentes del Tratado de Asunción y sus Protocolos, y de los Acuerdos de integración celebrados entre las Partes, según corresponda.
- Promover la suspensión de la Parte afectada en el ámbito de otras organizaciones regionales e internacionales. Promover ante terceros países o grupos de países la suspensión a la Parte afectada de derechos y/o beneficios derivados de los acuerdos de cooperación de los que fuera parte.
- Respaldar los esfuerzos regionales e internacionales, en particular en el marco de las Naciones Unidas, encaminados a resolver y a encontrar una solución pacífica y democrática a la situación acaecida en la Parte afectada.
- Adoptar sanciones políticas y diplomáticas adicionales.De ahí que, la admisión de Venezuela, quizás sea dudosa y tramposa por aprovecharse de una coyuntura en Paraguay, pero está ajustada a derecho; del mismo modo en que el golpe de Estado en Paraguay estaba ajustado a derecho, pero de un modo muy dudoso y tramposo.
Pero saltemos de una vez a la parte hipócrita del asunto: El Mercosur es un esquema neoliberal de integración, no es un esquema de integración política, como lo es el ALBA, UNASUR o el CELAC. De hecho, el Mercosur no es muy diferente de un TCL (Tratado de Libre Comercio), puesto que es una forma más avanzada de TLC. Los que más se van a beneficiar de este acuerdo son las más grandes economías de América Latina: Brasil y Argentina, las cuales obviamente no se van a quejar de ello, y las grandes perdedoras son Uruguay y Paraguay, y ahora se le incluirá Venezuela.

Pero vamos a ilustrarlo mejor: Vamos a asumir una competencia entre bienes iguales, como lavadoras. En Venezuela, producir dicha lavadora cuesta 100$ dólares (obviamente es un ejemplo), mientras que en la Argentina cuesta 90$ dólares. Sin el Mercosur, la lavadora argentina estaría obligada a pagar aranceles cuando llegue a las aduanas venezolanas, lo que le aumentaría el precio a 110$. Eso protegería a la industria nacional venezolana, pues la lavadora venezolana sería más competitiva, más atractiva y accesible al consumidor. Pero ahora, con el Mercosur, la misma lavadora argentina ya no pagaría aranceles, lo cual no elevaría su precio y sería más atractiva y accesible al consumidor que el producto local. Eso destruiría la industria nacional, pues sería incapaz de competir con ello.

Algunos podría argumentar: ¿Destruir la industria nacional? ¡Pero sí ya está destruida, y Venezuela es principalmente un país importador! He ahí la hipocresía del asunto, puesto que en lugar de promover la producción nacional, nuestro gobierno "nacionalista, socialista y bolivariano" (3 palabras que no debería ir juntas), más bien está buscando el beneficio de las oligarquías brasileras y argentinas, que son las tienen la facilidad de exportar.

De algún modo, este gobierno que se dice socialista, y que ha tenido numerosas acciones proteccionistas, ahora se alegra de un tratado neoliberal y que, por definición, compromete la soberanía nacional.

Supongo que con esto último viene otra contradicción, puesto que el gobierno venezolano ha argumentado en contra del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, alegando la defensa de la soberanía, pero el Mercosur implica comprometer la soberanía a niveles que, a mi parecer, son muchos más altos, como lo es en el sentido de perder la capacidad de controlar las políticas económicas, aduaneras, fiscales y monetarias, y cederlas al bloque regional.

Y así como una persona de izquierda que se respete no puede estar a favor de un TLC con EE.UU., es sólo lógico que una persona de izquierda que se respete no puede estar muy contenta con la entrada de Venezuela al Mercosur, porque en realidad las diferencias entre una y otra son ínfimas.

viernes, 27 de julio de 2012

Comprendiendo la Diversidad Sexual


Soy de los que creen que la fuente del odio es la ignorancia. Y esto es algo que se puede aplicar especialmente al tema de la diversidad sexual o los temas de los grupos LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales).

Pero hay que ser realistas: el tema de la diversidad sexual no es fácil de comprender, y no sólo hay ignorancia sino también confusión en cuanto qué es qué. Y para empezar a entenderlo creo que los conceptos más importantes a entender son: sexo, género, orientación sexual eidentidad sexual.

El "sexo" son las características biológicas y reproductivas de cada ser vivo. De un modo más vulgar: son los genitales. De ahí que todas las especies, incluyendo al ser humano, se dividen en machos y hembras.

Cuando hablamos de "género" la cosa se complica aún más, porque se tiende a confundir el sexo con el género, cuando no es así. El género es una construcción social, pues son los roles que juegan cada sexo dentro de la sociedad, los cuales ya están predeterminados y son impuestos por las costumbres y los prejuicios. Es ahí cuando el macho se convierte en "hombre" y la hembra se convierte en "mujer", donde cada uno ya tiene o debe tener un comportamiento apropiado de acuerdo a su sexo: "Las niñas juegan con muñecas" y "los niños juegan con carritos", "a las niñas les gusta el rosa" y "a los niños les gusta el azul", son ejemplos claros de estas construcciones sociales.

La "orientación sexual" e "identidad sexual" son otros términos que se suelen mezclar y confundir, pero no son iguales. La orientación sexual, de modo sencillo, es a quien se siente la atracción, ya sea estos mujeres, hombres, animales, cosas, extraterrestres, etc. La identidad sexual se refiere al sexo del que la persona se siente. Para poner un ejemplo, a un hombre le pueden gustar las mujeres (orientación sexual) pero aún sentirse como mujer (identidad sexual). De hecho, conozco el caso de una transexual (un hombre) que se hizo la operación de cambio de sexo, pero su atracción sexual no es hacia los hombres (no es homosexual), sino hacia las mujeres. De igual modo, tampoco es igual los conceptos antes mencionados con la "identidad de género", que ya no se refiere al sexo, sino al género al que la persona se siente parte. Un ejemplo puede ser el hombre que se siente más a gusto con los roles de la mujer (vestimenta y comportamiento), pero que aún siente atracción hacia las mujeres y no hacia los hombres (No es homosexual).

¿Es complicado de entender? Pues al principio no es fácil, pues estamos acostumbrados... o más bien, nos han acostumbrado a ver el mundo en blanco y negro, y por eso cuesta entenderlo. Incluso, en mi caso personal, no había entendido las diferencias sino hasta hace unos pocos años. Se han hecho estudios de que las personas más "liberales" (abiertas a ideas, tendencias y personas) suelen ser las más inteligentes, y esto es algo obvio, puesto que a las personas menos inteligentes les es mucho más fácil una visión simplista del mundo, y les cuesta más entender un mundo complejo donde las respuestas no son en blanco y negro.

La peor parte sigue siendo las personas que creen o asocian a la homosexualidad con una enfermedad mental, ignorando totalmente que la Organización Mundial de la Salud declaró en el 1990 (hace 22 años) que homosexualidad no es una enfermedad mental. Sin embargo, en el caso de la orientación sexual, identidad sexual e identidad de género, estas continúan siendo clasificadas como un trastorno mental, lo cual hasta estas alturas yo considero un error, y para ello dejo el siguiente video:



El mundo es muy diverso. Todos somos diferentes y, de algún modo, también somos iguales. Podremos tener mil diferencias, pero como decía la primera imagen: Lo importante es que somos humanos.