miércoles, 27 de diciembre de 2017

De cómo el nacionalismo intenta matar al multilateralismo

El nacionalismo, que divide entre "ellos" y "nosotros", no reconoce la importancia de la cooperación para la supervivencia.
El siglo XX comenzó con el auge del nacionalismo. Suelen decir que la historia es cíclica, que todo se repite, pero espero que no sea así. Y es que la última vez que el nacionalismo tuvo su gran auge empezó la Primera Guerra Mundial. Eso fue hace 100 años. Y ese multilateralismo, construido tras la Segunda Guerra Mundial "para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional"[1], se encuentra en serios aprietos tras el nuevo auge del nacionalismo en la actualidad.

Volviendo al nacionalismo renaciente, cabe acotar que ella no viene sola. El nacionalismo es una enfermedad transmitida por la plaga de la "derecha", que ha evolucionado hasta convertirse en una derecha "izquierdosa" en algunos casos, por lo general latinoamericanos. El auge de gobiernos de derecha alrededor del mundo es un claro indicador del creciente nacionalismo.

Los casos más evidentes es el Brexit y la asunción de Trump en la presidencia. Pero me interesa más enfocarme en lo que ha sucedido en la política exterior de EE.UU.

Con su lema de campaña "Estados Unidos primero", Trump ha dado en el clavo de muchos estadounidenses que creen que su país se enfoca más en los problemas en el extranjero que en los problemas domésticos. De hecho, inclusive hasta la izquierda más "revolucionaria" se sintió atraída hacia Trump durante la campaña por ese planteamiento.

Vamos a ir repasando lo que ha hecho Trump hasta el momento como política exterior:

1. Si no me gusta, me retiro:

Trump retiró a su país de la Asociación TransPacífico (TPP), firmada en 2015 con once países de Asia-Pacífico –entre los que no estaba China– y que representan el 40% de la economía mundial. En su lugar, el presidente quiere negociar tratados “bilaterales” para “traer los empleos y las industrias a suelo estadounidense”.

El 1 de junio Trump anunció el retiro del acuerdo de París al que llegaron 195 países en 2015, con la intención de buscar “un nuevo acuerdo” mundial sobre cambio climático. Calificó al acuerdo de París de “muy injusto” para su país, aduciendo que permitirá a otras naciones sacar ventaja sobre la industria estadounidense. El retiro efectivo no ocurrirá antes de noviembre de 2020.

Estados Unidos anunció el 12 de octubre que se retiraba de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), a la que acusa de ser “anti-israelí”. Conservará el estatus de observador hasta su retiro efectivo a fines de 2018.

En diciembre, Estados Unidos puso fin a su participación en el Pacto Mundial sobre Migración por estimar que incluye “disposiciones que son incompatibles con las políticas” de Trump en materia de inmigración y refugiados. En septiembre de 2016, los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU, aprobaron por unanimidad la Declaración de Nueva York para los refugiados y los migrantes, que busca mejorar en el futuro su gestión internacional.

2. A mi manera es mejor (renegociar):

Trump se comprometió a “destrozar” el acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y el grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China, Francia y Alemania). Finalmente solo se negó a “certificar” que Teherán respeta sus compromisos, a pesar de las garantías de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), y dejó en manos del Congreso la decisión sobre el futuro del acuerdo.

También emprendió nuevas negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés) que une desde 1994 a Estados Unidos, Canadá y México. Trump afirma que ese acuerdo contribuyó a trasladar a México millones de empleos industriales. Es más conciliador con Canadá, el primer destino de las exportaciones estadounidenses y su primer suministrador de petróleo. Si las negociaciones para una versión “mejorada” del TLCAN no llegan a buen término este año, Washington lo abandonará y negociará acuerdos bilaterales con sus dos vecinos.

Trump pide una reforma de la ONU, de cuya “burocracia” y “mala gestión” es crítica. Cabe destacar que Washington es el primer financista de las Naciones Unidas. La embajadora norteamericana Nikki Haley ha destacado que Washington estaba evaluando su “nivel de compromiso” dentro de “todos los organismos del sistema de Naciones Unidas”.

3. Más te vale... (Amenazar)

Trump llegó a calificar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de “obsoleta”. Luego rectificó y pidió a sus aliados que aumenten sus presupuestos militares. Cayó muy mal cuando, en mayo no dio su apoyo explícito al “artículo 5”, que prevé que los aliados le den su apoyo a uno de sus miembros en caso de agresión exterior.

La Organización Mundial de Comercio está en la mira de Trump. En la reunión del G20 en julio en Hamburgo, el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, no descartó renegociar los acuerdos multilaterales que el organismo prevé poner en vigor. Los reglamentos de la OMC podrían impedir a Washington aplicar su proyecto de “Border Adjustement Tax” (tasa de fronteras) que le daría ventajas a sus exportadores y castigaría a los importadores. Pero la iniciativa divide al propio gobierno estadounidense. Trump la encuentra “demasiado complicada”.

Recientemente, tras la decisión unilateral de ubicar la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén, un grupo de países propuso tanto en el Consejo de Seguridad (que no tuvo éxito por el poder de veto de EE.UU.) como en la Asamblea General de Naciones Unidas, el rechazo a la acción estadounidense. Ante ello, Trump amenazó con eliminar todo tipo de ayuda financiera a cualquier país que vote en contra de EE.UU. De hecho, con esa amenaza Trump logró 9 votos a su favor y 35 abstenciones.

A través de la historia, EE.UU. se ha caracterizado por su unilateralismo, es decir, actuar sin importar lo que los demás piensen, pero Trump lo ha llevado más allá, pudiendo provocar que otros países actúen de la misma manera y colocando en riesgo la cooperación entre países en diversos temas.

La escena se repite en otros países, como el ya nombrado Brexit, pero también el retiro de Venezuela en la OEA (aunque Venezuela tiene un discurso social de izquierda, también posee un verbo nacionalista de derecha), el posible retiro de Argentina de la UNASUR [2], el retiro de Colombia del Pacto de Bogotá [3] (Pacto que reconoce la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia) y hasta el desacato del gobierno brasileño de aplicar las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para impedir la construcción de la represa de Belo Monte[4]. Todos ellos ocurren bajo el mismo argumento: el "interés nacional", pero habría que comprender que (o quién) entienden ellos por "nación".

Sin embargo, casos más alentadores existen por parte de otras grandes potencias, como lo es China, que probablemente desee aprovechar el protagonismo en los espacios multilaterales que EE.UU. poco a poco va abandonando. A pesar de ello, de momento, el tiempo dirá que ocurrirá con el multilateralismo.

Notas:
  1. Según señala el artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas: http://www.un.org/es/sections/un-charter/chapter-i/index.html
  2. "Argentina estudia abandonar la Unión de Naciones Suramericanas", disponible por: http://www.el-nacional.com/noticias/mundo/argentina-estudia-abandonar-union-naciones-suramericanas_215345
  3. "Santos pide unidad nacional tras retiro del Pacto de Bogotá". Disponible por: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12404827
  4. "Brasil se enfrenta a la OEA por la construcción de una central hidroeléctrica en la Amazonia". Disponible por: http://www.elmundo.es/america/2011/04/05/brasil/1302036122.html


Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

sábado, 28 de enero de 2017

¿Qué cambia con Trump en las relaciones internacionales?


Aparentemente, casi todo. Inclusive lo que tradicionalmente ha sido la politica exterior estadounidense.

Sería muy pronto señalar con exactitud los verdaderos cambios que ocurrirán, pero los últimos decretos firmados por Trump nos indican que piensa cumplir con sus promesas de campaña sin mirar hacia los lados.

Lo más evidente es el cambio radical en la postura norteamericana hacia el libre comercio. La reciente salida de EE.UU. del Acuerdo Trans-Pacífico de Cooperación Económica (TPP) y las intenciones de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés), era algo totalmente impensable apenas a principios del año pasado. Aunque suene muy irónico, dicha postura es totalmente compatible con los grupos y países izquierdistas que son críticos del libre comercio.

Pero no solamente la política anti-comercial de Trump es música para los oídos de la izquierda, sino lo cual aparentemente será el slogan de la política exterior de Trump: "Estados Unidos primero"[1]. Es decir, los EE.UU. darán prioridad a la situación interna y poco o nada al exterior (con aparentes excepciones)... ES DECIR... EE.UU. no intervendrá en los asuntos internos de otros países, a menos que de alguna manera se vean afectados directamente los intereses del país.

Ello dará paso a que tanto China como Rusia tomen una mayor preponderancia en el escenario internacional y empiecen a ocupar los espacios que EE.UU. abandone. Ya se puede considerar a China como la virtual ganadora ante la salida de EE.UU. del TPP, que pasa a ser la potencia económica de mayor tamaño a favor del libre comercio, a pesar de ser un país "comunista".

Por el otro lado, Rusia, bajo la tutoría de Vladimir Putin, jugará un mayor rol geopolítico y presumiblemente más intervencionista. El desprecio de Trump hacia la OTAN [2], sumado a el extraño romance entre Putin y Trump y la política "Estados Unidos primero" hace creer que Rusia tendrá luz verde para, por ejemplo, una mayor intervención militar en Siria (a favor del gobierno de Bashar Al-Assad y contra los rebeldes), así como tomará el papel principal en la lucha contra el "Estado Islámico". De la misma manera, es posible que Rusia intente anexarse otros territorios cercanos, así como lo hizo recientemente con Crimea y anteriormente con Abjasia y Osetia del Sur.

La dupla Trump-May recuerda mucho
a la dupla Reagan-Thatcher de los 80'
Con Europa, lo más seguro es que se afiance la relación con el Reino Unido (y de la que Obama se despreocupó para apoyarse más en la Alemania de Merkel), bajo el mando de Theresa May, quien tiene como objetivo principal terminar la ruptura con la Unión Europea. Ello recuerda mucho a la relación especial que tuvieron Ronald Reagan y Margaret Thatcher; pero aquella relación estuvo basada en los ideales comunes del neoliberalismo (libre comercio), la nueva relación estará basada en unos ideales de nacionalismo y proteccionismo (anti-libre comercio). Eso, también, hace evidente que Trump buscará apoyo en los líderes europeos con mayor puje euroescéptico (Marine Le Pen de Francia, Geert Wilders de Holanda y otros de la ultraderecha europea), entrando en conflicto con los liderazgos pro-europeos (Angela Merkel y Francois Hollande). Europa se va a polarizar ideológicamente como no lo hacía desde antes de la Segunda Guerra Mundial, lo cual no es de extrañar que muchos se sientan muy preocupados conociendo que la consecuencia del nacionalismo fue la guerra.

En América Latina, el reciente viraje que han dado algunos países hacia la derecha liberal se ha visto ahora truncado por la llegada de Trump. Tres países formaban parte del TPP: México, Perú y Chile. Además, cualquier intención de libre comercio con EE.UU. sería poco probable si tiene que pasar por los duros criterios de Trump.

Destaca con especial atención el asunto cubano: ¿Qué pasará ahora? Obama mejoró considerablemente las relaciones cubano-estadounidenses, y Trump se ha mostrado contradictorio en este asunto. En un principio, seguramente pensando con cabeza de inversionista inmobiliario y turístico, vio la mejora de las relaciones entre Cuba y EE.UU. como una buena oportunidad para los negocios [3] [4]; pero seguramente tras el fuerte lobby anti-Castro que existe dentro del Partido Republicano, Trump prometió una mano más dura frente al regimen cubano para conseguir cambios democráticos en la isla. Raúl Castro, en la V Cumbre de Jefes de Estado de la CELAC, se ofreció muy diplomáticamente a continuar el dialogo con el gobierno de Trump [5], aunque éste no ha dado ningún tipo de respuesta al momento en que escribieron estas palabras. Lo más probable que ocurra es que el dialogo lo rompa Cuba cuando EE.UU. le solicite la realización de elecciones en la isla, pero probablemente se intenten otras medidas para incluir a Cuba en el proceso de la globalización, que ya está bastante aceptado que es el mejor método para terminar con el regimen de Castro.

Con el resto del continente americano, su mayor atención será con México, y no tanto con el gobierno mexicano, sino con los inmigrantes mexicanos (Que de todas formas han ido disminuyendo. El aumento de inmigrantes se ha dado en centroamericanos, cubanos y africanos). En realidad, es poco probable un mayor interés por parte de Trump hacia el resto de los países, acentuando aún más lo que fue la política tanto de Bush como de Obama hacia América Latina.

La mano dura contra el terrorismo prometida por Trump y la política "Estados Unidos primero" implica una cosa que será muy bien recibida por los países más autoritarios: se acabó la llamada "policía mundial"[6]. Que no solamente se inscribe en intervenciones militares, sino en la costumbre que había tenido EE.UU. de juzgar la situación de los derechos humanos en otros países. Ello, sumado a la postura de Trump en tomar acciones que son violatorias a los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo (como la implementación del waterboarding [7]), implica que esa necesidad de juzgar a otros países, muy seguramente dejará de ser contundente o inclusive inexistente.

El waterboarding o también llamado "submarino", es un método de tortura que Donald Trump considera apropiado. La explícita aceptación de la violación de la dignidad humana y los derechos humanos por parte de EE.UU. seguramente será utilizado como excusa para otros países que pretendan objetivos similares.
Si algo se puede considerar seguro, es que tras la crisis económica del 2008, las políticas económicas neoliberales han sido puestas en duda, puesto que la mayoría de las personas no se han visto beneficiadas por los efectos de la globalización, lo que ha dado paso a un regreso a los liderazgos populistas y nacionalistas, que prometen atender directamente los intereses de la población, muchas de ellas bajo estrategias autoritarias, contrarias a los derechos humanos y hasta el sentido común.

Se suele decir que la historia es cíclica, pero sólo sino aprendemos de ella. El siglo XIX terminó con un auge del liberalismo. El siglo XX comenzó con el auge del nacionalismo y el populismo; pero terminó nuevamente con una dominación del "nuevo" liberalismo. Supongo que ya se entiende lo que podría pasar con este inicio del siglo XXI con Trump y el Brexit...

Notas:
  1. "Estados Unidos primero, sentencia Trump". Disponible por: http://www.informador.com.mx/internacional/2017/703283/6/estados-unidos-primero-sentencia-trump.htm
  2. "Trump cuestiona el compromiso de Estados Unidos con la OTAN". Disponible por: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/21/actualidad/1469104657_953458.html 
  3. "¿Política o negocios? El dilema de Donald Trump en Cuba". Disponible por: http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-11-28/muerte-fidel-castro-trump-cuba-eeuu-embargo-miami_1296097/ 
  4. "Trump, en la cuerda floja entre negocios y política con Cuba". Disponible por: http://www.elmostrador.cl/mercados/2016/11/29/trump-en-la-cuerda-floja-entre-negocios-y-politica-con-cuba/ 
  5. "Raúl Castro ofrece a Trump continuar “diálogo respetuoso” entre Cuba y EE. UU". Disponible por: http://noticias.caracoltv.com/bogota/mundo/raul-castro-ofrece-trump-continuar-dialogo-respetuoso-entre-cuba-y-ee-uu
  6. "Trump afirma que Estados Unidos no puede ser la "policía del mundo"". Disponible por: http://www.lainformacion.com/politica/elecciones/Trump-afirma-Unidos-policia-mundo_0_957504318.html
  7. "Trump afirma que la tortura «funciona» en los interrogatorios y no descarta recuperar el «waterboarding»". Disponible por: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/internacional/2017/01/26/casa-blanca-niega-tener-redactada-orden-ejecutiva-derogar-prohibicion-torturas-carceles-secretas/0003_201701G26P2995.htm
Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Cuáles son los escenarios de Venezuela ante la crisis Mercosur?


Ver la política exterior de Venezuela es como ver la película del Titanic: uno ya sabe lo que pasará pero aún así quieres ver como termina.

Recientemente, los 4 miembros fundadores del Mercosur le dieron un ultimátum a Venezuela: de no cumplir con los acuerdos pilares (Acuerdos de Complementación Económica, Acuerdo de residencia y el Tratado de Asunción sobre derechos humanos) del Mercosur para el 1 de diciembre, sería suspendida como miembro. Venezuela tuvo un plazo de 4 años para cumplir con la normativa del Mercosur, que venció el pasado 12 de agosto.

Sin embargo, eso no quiere decir que Venezuela será expulsada del Mercosur, sino que quedaría suspendida hasta que cumpla con los acuerdos. Es decir, el efecto de la suspensión es de tipo político, e implica que Venezuela no podría participar en los órganos decisorios del Mercosur, y no debería tener implicación política, social o económica.

De hecho, ninguna norma Mercosur menciona la posibilidad de expulsar a un miembro. Lo que quiere decir que si Venezuela sale del Mercosur, será por decisión propia, tal como lo habría hecho recientemente el Reino Unido de la Unión Europea .

Aunque son los demás países del Mercosur los que aplican esa medida, ese escenario no es el más deseado por ellos, ya que quieren que Venezuela cumpla los acuerdos, especialmente los acuerdos económicos, para poder inundar de productos un mercado venezolano que es netamente importador.

A pesar del ultimátum, Venezuela insiste que tiene la Presidencia Pre Tempore (PPT) del Mercosur. Eso quiere decir que, tácitamente, no reconoce a la actual presidencia colegiada del Mercosur. Lo cual implica que Venezuela no participará este semestre en las reuniones del Mercosur (aunque probablemente realice reuniones paralelas bajo la que considera su presidencia). Pensando más a futuro, ¿Venezuela va a reconocer la próxima PPT de Argentina? Es muy probable que en los meses sucesivos las relaciones diplomáticas con Argentina empeoren, lo que le llevaría Venezuela a un posible no reconocimiento de su presidencia. Eso suma otro seis meses en los que Venezuela no participará en el Mercosur. Pero ello no se detiene ahí, ya que después de Argentina, es el turno de Brasil, un gobierno que Venezuela considera ilegítimo y resultado de un golpe de Estado. Se suman seis meses más. Pero no suelten la calculadora mental, porque luego es el turno de Paraguay, con un caso similar a Brasil, así que sumen 6 meses más. Eso quiere decir que Venezuela podría no participar en el Mercosur por los próximos 2 años.

Es poco factible que Venezuela pueda aprobar todos los acuerdos que requieren los países del Mercosur para el 1 de diciembre, así que la suspensión se mira como el escenario más posible, especialmente porque muchos de estos Acuerdos requieren la aprobación de una Asamblea Nacional que el gobierno dice expresamente no reconocer. Aunque, también es posible algún tipo de argucia jurídica, que permita al ejecutivo aprobar tratados mediante el Tribunal Supremo de Justicia o mediante los decretos del Estado de excepción. Esto último, a menos que Nicolás tenga una revelación divina de último minuto, no parece probable dado el poco interés político en formar parte de esos acuerdos pilares del Mercosur. (Gobierno y oposición, por alguna razón, olvidan que también se pueden aprobar leyes mediante referendos aprobatorios).

Así que, finalmente, Venezuela tiene tres opciones:
  1. Rendirse. Muy poco posible, pero plausible. De aquí hasta principios del próximo año, será un tiempo perdido para Venezuela en el Mercosur. Una vez inicie el año 2017, Venezuela reconocerá la PPT de Argentina y de los demás países como si nada hubiese pasado. Se mantendrá como un miembro suspendido y, poco a poco, le dará menos importancia al Mercosur para dedicarse a los organismos regionales que más le interesan: UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) y CELAC.
  2. Jamás rendirse. Este es el más viable. Venezuela continuará con el mismo verbo incendiario de siempre y no reconocerá las próximas PPT hasta que sea el turno de Uruguay, a menos haya algún eventual cambio político en la región. De manera similar al anterior, se mantendrá como un miembro suspendido y se volcará hacia la UNASUR.
  3. Salirse del Mercosur. Quizás sea el menos probable de los 3, pero cualquier cosa puede pasar. El mismo Chávez señaló en el año 2007 con respecto al ingreso al Mercosur: "no estamos desesperados por entrar a un viejo Mercosur que no quiera cambiar. Si no podemos entrar a Mercosur porque la derecha brasileña tiene más fuerza, entonces nos retiramos.[...] Si ellos no quieren que nosotros ingresemos al Mercosur, no tenemos ningún problema. Yo incluso soy capaz de retirar la solicitud".[1] Aunque no lo parezca, ello tendría sus implicaciones, sobre todo económicas e institucionales, dado que Venezuela ha realizado cuantiosas inversiones para adaptarse al Mercosur, siendo la más visible la adopción del Pasaporte Mercosur apenas el año pasado, así como se ha ido adaptando poco a poco a los formatos del Mercosur. 
En realidad, es bastante incomprensible la lucha del gobierno venezolano por Mercosur, cuando la prioridad siempre ha sido la UNASUR y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Inclusive, la UNASUR pretende recoger algunas normativas similares al Mercosur, como lo es la Ciudadanía Suramericana, que implica un pasaporte común y un acuerdo de residencia (la posibilidad de vivir en otro país de la UNASUR sin mayor papeleo).

Ningún otro país hace alarde de sostener una PPT. En ningún otro país la gente de a pie se entera de que su país ejerce una PPT. En realidad, los gobiernos normales no desean ejercer dichas presidencias por las responsabilidades y costos que ello implica, pero Venezuela no es un gobierno normal e intenta aprovechar todo suceso como medida publicitaria. Irónicamente, la PPT de la UNASUR, que Venezuela también ejerce este año, fue la menos publicitada.

No me aguanto las ganas de ver como termina esta telenovela.

NOTA:
1) Chávez se declaró dispuesto a retirar la solicitud de adhesión plena al Mercosur: http://www.ambito.com/338484-chavez-se-declaro-dispuesto-a-retirar-la-solicitud-de-adhesion-plena-al-mercosur


Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

domingo, 7 de agosto de 2016

¿Venezuela puede ejercer la presidencia del Mercosur?


Durante las últimas semanas se ha dado un impasse entre varios países por la posible asunción de Venezuela en la Presidencia Pro Tempore del Mercosur. Tres países no se encuentran muy convencidos de que Venezuela asuma, ellos son Argentina, Brasil y Paraguay. Mientras tanto Uruguay se encuentra en un término medio y Venezuela hace berrinche porque los demás no le quieren dejar jugar a ser presidente. Al final, la pregunta es: ¿Realmente puede Venezuela ejercer la presidencia del Mercosur?

Venezuela entra al Mercosur por debajo de la mesa en el año 2012, cuando Paraguay fue suspendida del organismo por el golpe de Estado gestado contra el entonces presidente Fernando Lugo. Brasil, Argentina y Uruguay, en aquel momento con presidente afectos al gobierno de Venezuela, aprovecharon que Paraguay (país que no había aprobado el ingreso de Venezuela al Mercosur) fue suspendido para aprobar el ingreso de Venezuela. Ello sería uno de los antecedentes que explicaría el porqué Paraguay es el país con la retórica más fuerte contra Venezuela.

Venezuela se encuentra en dudas por varios países del Mercosur por la actual situación política y económica. Se le señala de irrespetar los derechos humanos y de la grave crisis económica que ha devengado en escasez de alimentos básicos, medicinas y una excesivamente alta inflación. También, se coloca en dudas a Venezuela por no haber cumplido, en el plazo previsto de 4 años, la aprobación los acuerdos pilares del Mercosur, como lo es el Acuerdo de Residencia y los acuerdos comerciales.

La Presidencia Pro Tempore (A partir de ahora la llamaremos "PPT") del Mercosur es asumido durante 6 meses, de acuerdo al orden alfabético, según señala el artículo 12 del Tratado de Asunción y el artículo 5 del Protocolo de Ouro Preto. Es decir, al concluir la PPT de Uruguay en Julio de este año, le correspondería a Venezuela asumirla. Sin embargo, desde los 25 años que tiene Mercosur, normalmente ese traspaso de la Presidencia se ha hecho a través de una cumbre de presidentes y, tanto Brasil, como Argentina y Paraguay, se encuentran reacios a acudir a una cumbre presidencial para darle los honores a Venezuela.

En contraposición, Uruguay y Venezuela argumentan que tanto el Tratado de Asunción como el Protocolo de Ouro Preto, no regulan ni especifican los pasos a seguir para el traspaso de la Presidencia Pro Tempore, y como lo que no se encuentra prohibido en la ley está permitido, presumen que no hay impedimento jurídico para que Venezuela asuma la PPT aún en ausencia de una cumbre Presidencial.

Sin embargo, tanto Venezuela como Uruguay menosprecian el hecho de que la costumbre es considerada una de las fuentes del derecho internacional, reconocido en el artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, del cual forman parte todos los países miembros de Naciones Unidas, que incluye a los países miembros del Mercosur. De esa manera, Argentina, Brasil y Paraguay tendrían mucha razón en argumentar que no se puede traspasar la PPT a Venezuela sin una cumbre de presidentes, dado que durante los 25 años de existencia del Mercosur se ha hecho siempre de esa manera.

Inclusive, tal convicción de que la PPT sólo puede traspasarse a través de una cumbre presidencial fue también aceptada por Venezuela en los años 2013 y 2014, cuando Venezuela asumió la PPT durante un año, dado que, en primer lugar, Cristina Kircher se encontraba en un estado delicado de salud y la agenda de los presidentes nunca pudo coincidir [1]. De esa manera, si la posición actual de Venezuela y Uruguay es cierta, entonces Venezuela usurpó la PPT de Argentina durante los primeros 6 meses de 2014.

También podríamos acudir a la base legal del Mercosur. En el artículo 37 del Protocolo de Ouro Preto señala que todas "Las decisiones de los órganos del Mercosur serán tomadas por consenso y con la presencia de todos los Estados partes". Ello implicaría que para que Venezuela asuma la PPT, todos los Estados deben estar de acuerdo. Pero tampoco se limita ahí, si Venezuela asume la PPT, muchas de las decisiones se verán bloqueadas porque ni Paraguay, Brasil ni Argentina le van a reconocer, por lo cual no asistirán a las convocatorias que haga Venezuela y no se podrán tomar decisiones. De esa manera, Venezuela pierde por todos lados, ya que no asumir es un desprestigio y, si asume, el consenso se encuentra amenazado, perdiendo también prestigio como una PPT sin logros.

Todo indica que Venezuela no tiene la potestad de asumir la PPT, y su empeño en ejercer la presidencia arroja al Mercosur a una severa crisis institucional... por nada.

Notas:
1. Postergan nuevamente cumbre de Mercosur (2014), disponible por:  http://www.dw.com/es/postergan-nuevamente-cumbre-de-mercosur/a-17368903

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

domingo, 20 de diciembre de 2015

"Pedí tu apoyo y no me lo diste"

En Internet circula un fragmento de video donde el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ante los resultados electorales de las elecciones parlamentarias, declara lo siguiente:
...yo quería construir 500 mil viviendas el próximo año. Ahorita lo estoy dudando. No porque no pueda construirlas, porque puedo construirlas. Pero te pedí tu apoyo y no me lo diste”. 
Tenía curiosidad si la frase estaba descontextualizada o si posteriormente hacía una corrección de lo dicho, así que investigué y me calé varias horas de video para conseguir un mejor contexto de lo que dijo. Así que dejo un video un poco más largo para que cada quien saque sus propias conclusiones:


 El video original es del programa Nº50 de "En Contacto con Maduro" (disponible aquí), que dura casi 5 horas. (La famosa frase se encuentra a partir de la 1 hora con 45 minutos)

La frase también ha suscitado algunos memes:


La ironía es más que obvia, y más todavía cuando en dicho programa anuncia la privatización de ANTV y AN Radio, lo cual perjudica la antigüedad, jubilación y beneficios de los trabajadores de dichos entes [1], pero poco importa eso siempre y cuando no estén al orden de los "neoliberales".

Notas:
1) "ANTV y AN Radio están en un limbo legal". Disponible por:
 http://www.el-nacional.com/escenas/ANTV-AN-Radio-limbo-legal_0_758924131.html

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com