sábado, 28 de enero de 2017

¿Qué cambia con Trump en las relaciones internacionales?


Aparentemente, casi todo. Inclusive lo que tradicionalmente ha sido la politica exterior estadounidense.

Sería muy pronto señalar con exactitud los verdaderos cambios que ocurrirán, pero los últimos decretos firmados por Trump nos indican que piensa cumplir con sus promesas de campaña sin mirar hacia los lados.

Lo más evidente es el cambio radical en la postura norteamericana hacia el libre comercio. La reciente salida de EE.UU. del Acuerdo Trans-Pacífico de Cooperación Económica (TPP) y las intenciones de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, por sus siglas en inglés), era algo totalmente impensable apenas a principios del año pasado. Aunque suene muy irónico, dicha postura es totalmente compatible con los grupos y países izquierdistas que son críticos del libre comercio.

Pero no solamente la política anti-comercial de Trump es música para los oídos de la izquierda, sino lo cual aparentemente será el slogan de la política exterior de Trump: "Estados Unidos primero"[1]. Es decir, los EE.UU. darán prioridad a la situación interna y poco o nada al exterior (con aparentes excepciones)... ES DECIR... EE.UU. no intervendrá en los asuntos internos de otros países, a menos que de alguna manera se vean afectados directamente los intereses del país.

Ello dará paso a que tanto China como Rusia tomen una mayor preponderancia en el escenario internacional y empiecen a ocupar los espacios que EE.UU. abandone. Ya se puede considerar a China como la virtual ganadora ante la salida de EE.UU. del TPP, que pasa a ser la potencia económica de mayor tamaño a favor del libre comercio, a pesar de ser un país "comunista".

Por el otro lado, Rusia, bajo la tutoría de Vladimir Putin, jugará un mayor rol geopolítico y presumiblemente más intervencionista. El desprecio de Trump hacia la OTAN [2], sumado a el extraño romance entre Putin y Trump y la política "Estados Unidos primero" hace creer que Rusia tendrá luz verde para, por ejemplo, una mayor intervención militar en Siria (a favor del gobierno de Bashar Al-Assad y contra los rebeldes), así como tomará el papel principal en la lucha contra el "Estado Islámico". De la misma manera, es posible que Rusia intente anexarse otros territorios cercanos, así como lo hizo recientemente con Crimea y anteriormente con Abjasia y Osetia del Sur.

La dupla Trump-May recuerda mucho
a la dupla Reagan-Thatcher de los 80'
Con Europa, lo más seguro es que se afiance la relación con el Reino Unido (y de la que Obama se despreocupó para apoyarse más en la Alemania de Merkel), bajo el mando de Theresa May, quien tiene como objetivo principal terminar la ruptura con la Unión Europea. Ello recuerda mucho a la relación especial que tuvieron Ronald Reagan y Margaret Thatcher; pero aquella relación estuvo basada en los ideales comunes del neoliberalismo (libre comercio), la nueva relación estará basada en unos ideales de nacionalismo y proteccionismo (anti-libre comercio). Eso, también, hace evidente que Trump buscará apoyo en los líderes europeos con mayor puje euroescéptico (Marine Le Pen de Francia, Geert Wilders de Holanda y otros de la ultraderecha europea), entrando en conflicto con los liderazgos pro-europeos (Angela Merkel y Francois Hollande). Europa se va a polarizar ideológicamente como no lo hacía desde antes de la Segunda Guerra Mundial, lo cual no es de extrañar que muchos se sientan muy preocupados conociendo que la consecuencia del nacionalismo fue la guerra.

En América Latina, el reciente viraje que han dado algunos países hacia la derecha liberal se ha visto ahora truncado por la llegada de Trump. Tres países formaban parte del TPP: México, Perú y Chile. Además, cualquier intención de libre comercio con EE.UU. sería poco probable si tiene que pasar por los duros criterios de Trump.

Destaca con especial atención el asunto cubano: ¿Qué pasará ahora? Obama mejoró considerablemente las relaciones cubano-estadounidenses, y Trump se ha mostrado contradictorio en este asunto. En un principio, seguramente pensando con cabeza de inversionista inmobiliario y turístico, vio la mejora de las relaciones entre Cuba y EE.UU. como una buena oportunidad para los negocios [3] [4]; pero seguramente tras el fuerte lobby anti-Castro que existe dentro del Partido Republicano, Trump prometió una mano más dura frente al regimen cubano para conseguir cambios democráticos en la isla. Raúl Castro, en la V Cumbre de Jefes de Estado de la CELAC, se ofreció muy diplomáticamente a continuar el dialogo con el gobierno de Trump [5], aunque éste no ha dado ningún tipo de respuesta al momento en que escribieron estas palabras. Lo más probable que ocurra es que el dialogo lo rompa Cuba cuando EE.UU. le solicite la realización de elecciones en la isla, pero probablemente se intenten otras medidas para incluir a Cuba en el proceso de la globalización, que ya está bastante aceptado que es el mejor método para terminar con el regimen de Castro.

Con el resto del continente americano, su mayor atención será con México, y no tanto con el gobierno mexicano, sino con los inmigrantes mexicanos (Que de todas formas han ido disminuyendo. El aumento de inmigrantes se ha dado en centroamericanos, cubanos y africanos). En realidad, es poco probable un mayor interés por parte de Trump hacia el resto de los países, acentuando aún más lo que fue la política tanto de Bush como de Obama hacia América Latina.

La mano dura contra el terrorismo prometida por Trump y la política "Estados Unidos primero" implica una cosa que será muy bien recibida por los países más autoritarios: se acabó la llamada "policía mundial"[6]. Que no solamente se inscribe en intervenciones militares, sino en la costumbre que había tenido EE.UU. de juzgar la situación de los derechos humanos en otros países. Ello, sumado a la postura de Trump en tomar acciones que son violatorias a los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo (como la implementación del waterboarding [7]), implica que esa necesidad de juzgar a otros países, muy seguramente dejará de ser contundente o inclusive inexistente.

El waterboarding o también llamado "submarino", es un método de tortura que Donald Trump considera apropiado. La explícita aceptación de la violación de la dignidad humana y los derechos humanos por parte de EE.UU. seguramente será utilizado como excusa para otros países que pretendan objetivos similares.
Si algo se puede considerar seguro, es que tras la crisis económica del 2008, las políticas económicas neoliberales han sido puestas en duda, puesto que la mayoría de las personas no se han visto beneficiadas por los efectos de la globalización, lo que ha dado paso a un regreso a los liderazgos populistas y nacionalistas, que prometen atender directamente los intereses de la población, muchas de ellas bajo estrategias autoritarias, contrarias a los derechos humanos y hasta el sentido común.

Se suele decir que la historia es cíclica, pero sólo sino aprendemos de ella. El siglo XIX terminó con un auge del liberalismo. El siglo XX comenzó con el auge del nacionalismo y el populismo; pero terminó nuevamente con una dominación del "nuevo" liberalismo. Supongo que ya se entiende lo que podría pasar con este inicio del siglo XXI con Trump y el Brexit...

Notas:
  1. "Estados Unidos primero, sentencia Trump". Disponible por: http://www.informador.com.mx/internacional/2017/703283/6/estados-unidos-primero-sentencia-trump.htm
  2. "Trump cuestiona el compromiso de Estados Unidos con la OTAN". Disponible por: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/21/actualidad/1469104657_953458.html 
  3. "¿Política o negocios? El dilema de Donald Trump en Cuba". Disponible por: http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-11-28/muerte-fidel-castro-trump-cuba-eeuu-embargo-miami_1296097/ 
  4. "Trump, en la cuerda floja entre negocios y política con Cuba". Disponible por: http://www.elmostrador.cl/mercados/2016/11/29/trump-en-la-cuerda-floja-entre-negocios-y-politica-con-cuba/ 
  5. "Raúl Castro ofrece a Trump continuar “diálogo respetuoso” entre Cuba y EE. UU". Disponible por: http://noticias.caracoltv.com/bogota/mundo/raul-castro-ofrece-trump-continuar-dialogo-respetuoso-entre-cuba-y-ee-uu
  6. "Trump afirma que Estados Unidos no puede ser la "policía del mundo"". Disponible por: http://www.lainformacion.com/politica/elecciones/Trump-afirma-Unidos-policia-mundo_0_957504318.html
  7. "Trump afirma que la tortura «funciona» en los interrogatorios y no descarta recuperar el «waterboarding»". Disponible por: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/internacional/2017/01/26/casa-blanca-niega-tener-redactada-orden-ejecutiva-derogar-prohibicion-torturas-carceles-secretas/0003_201701G26P2995.htm
Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Cuáles son los escenarios de Venezuela ante la crisis Mercosur?


Ver la política exterior de Venezuela es como ver la película del Titanic: uno ya sabe lo que pasará pero aún así quieres ver como termina.

Recientemente, los 4 miembros fundadores del Mercosur le dieron un ultimátum a Venezuela: de no cumplir con los acuerdos pilares (Acuerdos de Complementación Económica, Acuerdo de residencia y el Tratado de Asunción sobre derechos humanos) del Mercosur para el 1 de diciembre, sería suspendida como miembro. Venezuela tuvo un plazo de 4 años para cumplir con la normativa del Mercosur, que venció el pasado 12 de agosto.

Sin embargo, eso no quiere decir que Venezuela será expulsada del Mercosur, sino que quedaría suspendida hasta que cumpla con los acuerdos. Es decir, el efecto de la suspensión es de tipo político, e implica que Venezuela no podría participar en los órganos decisorios del Mercosur, y no debería tener implicación política, social o económica.

De hecho, ninguna norma Mercosur menciona la posibilidad de expulsar a un miembro. Lo que quiere decir que si Venezuela sale del Mercosur, será por decisión propia, tal como lo habría hecho recientemente el Reino Unido de la Unión Europea .

Aunque son los demás países del Mercosur los que aplican esa medida, ese escenario no es el más deseado por ellos, ya que quieren que Venezuela cumpla los acuerdos, especialmente los acuerdos económicos, para poder inundar de productos un mercado venezolano que es netamente importador.

A pesar del ultimátum, Venezuela insiste que tiene la Presidencia Pre Tempore (PPT) del Mercosur. Eso quiere decir que, tácitamente, no reconoce a la actual presidencia colegiada del Mercosur. Lo cual implica que Venezuela no participará este semestre en las reuniones del Mercosur (aunque probablemente realice reuniones paralelas bajo la que considera su presidencia). Pensando más a futuro, ¿Venezuela va a reconocer la próxima PPT de Argentina? Es muy probable que en los meses sucesivos las relaciones diplomáticas con Argentina empeoren, lo que le llevaría Venezuela a un posible no reconocimiento de su presidencia. Eso suma otro seis meses en los que Venezuela no participará en el Mercosur. Pero ello no se detiene ahí, ya que después de Argentina, es el turno de Brasil, un gobierno que Venezuela considera ilegítimo y resultado de un golpe de Estado. Se suman seis meses más. Pero no suelten la calculadora mental, porque luego es el turno de Paraguay, con un caso similar a Brasil, así que sumen 6 meses más. Eso quiere decir que Venezuela podría no participar en el Mercosur por los próximos 2 años.

Es poco factible que Venezuela pueda aprobar todos los acuerdos que requieren los países del Mercosur para el 1 de diciembre, así que la suspensión se mira como el escenario más posible, especialmente porque muchos de estos Acuerdos requieren la aprobación de una Asamblea Nacional que el gobierno dice expresamente no reconocer. Aunque, también es posible algún tipo de argucia jurídica, que permita al ejecutivo aprobar tratados mediante el Tribunal Supremo de Justicia o mediante los decretos del Estado de excepción. Esto último, a menos que Nicolás tenga una revelación divina de último minuto, no parece probable dado el poco interés político en formar parte de esos acuerdos pilares del Mercosur. (Gobierno y oposición, por alguna razón, olvidan que también se pueden aprobar leyes mediante referendos aprobatorios).

Así que, finalmente, Venezuela tiene tres opciones:
  1. Rendirse. Muy poco posible, pero plausible. De aquí hasta principios del próximo año, será un tiempo perdido para Venezuela en el Mercosur. Una vez inicie el año 2017, Venezuela reconocerá la PPT de Argentina y de los demás países como si nada hubiese pasado. Se mantendrá como un miembro suspendido y, poco a poco, le dará menos importancia al Mercosur para dedicarse a los organismos regionales que más le interesan: UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) y CELAC.
  2. Jamás rendirse. Este es el más viable. Venezuela continuará con el mismo verbo incendiario de siempre y no reconocerá las próximas PPT hasta que sea el turno de Uruguay, a menos haya algún eventual cambio político en la región. De manera similar al anterior, se mantendrá como un miembro suspendido y se volcará hacia la UNASUR.
  3. Salirse del Mercosur. Quizás sea el menos probable de los 3, pero cualquier cosa puede pasar. El mismo Chávez señaló en el año 2007 con respecto al ingreso al Mercosur: "no estamos desesperados por entrar a un viejo Mercosur que no quiera cambiar. Si no podemos entrar a Mercosur porque la derecha brasileña tiene más fuerza, entonces nos retiramos.[...] Si ellos no quieren que nosotros ingresemos al Mercosur, no tenemos ningún problema. Yo incluso soy capaz de retirar la solicitud".[1] Aunque no lo parezca, ello tendría sus implicaciones, sobre todo económicas e institucionales, dado que Venezuela ha realizado cuantiosas inversiones para adaptarse al Mercosur, siendo la más visible la adopción del Pasaporte Mercosur apenas el año pasado, así como se ha ido adaptando poco a poco a los formatos del Mercosur. 
En realidad, es bastante incomprensible la lucha del gobierno venezolano por Mercosur, cuando la prioridad siempre ha sido la UNASUR y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Inclusive, la UNASUR pretende recoger algunas normativas similares al Mercosur, como lo es la Ciudadanía Suramericana, que implica un pasaporte común y un acuerdo de residencia (la posibilidad de vivir en otro país de la UNASUR sin mayor papeleo).

Ningún otro país hace alarde de sostener una PPT. En ningún otro país la gente de a pie se entera de que su país ejerce una PPT. En realidad, los gobiernos normales no desean ejercer dichas presidencias por las responsabilidades y costos que ello implica, pero Venezuela no es un gobierno normal e intenta aprovechar todo suceso como medida publicitaria. Irónicamente, la PPT de la UNASUR, que Venezuela también ejerce este año, fue la menos publicitada.

No me aguanto las ganas de ver como termina esta telenovela.

NOTA:
1) Chávez se declaró dispuesto a retirar la solicitud de adhesión plena al Mercosur: http://www.ambito.com/338484-chavez-se-declaro-dispuesto-a-retirar-la-solicitud-de-adhesion-plena-al-mercosur


Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

domingo, 7 de agosto de 2016

¿Venezuela puede ejercer la presidencia del Mercosur?


Durante las últimas semanas se ha dado un impasse entre varios países por la posible asunción de Venezuela en la Presidencia Pro Tempore del Mercosur. Tres países no se encuentran muy convencidos de que Venezuela asuma, ellos son Argentina, Brasil y Paraguay. Mientras tanto Uruguay se encuentra en un término medio y Venezuela hace berrinche porque los demás no le quieren dejar jugar a ser presidente. Al final, la pregunta es: ¿Realmente puede Venezuela ejercer la presidencia del Mercosur?

Venezuela entra al Mercosur por debajo de la mesa en el año 2012, cuando Paraguay fue suspendida del organismo por el golpe de Estado gestado contra el entonces presidente Fernando Lugo. Brasil, Argentina y Uruguay, en aquel momento con presidente afectos al gobierno de Venezuela, aprovecharon que Paraguay (país que no había aprobado el ingreso de Venezuela al Mercosur) fue suspendido para aprobar el ingreso de Venezuela. Ello sería uno de los antecedentes que explicaría el porqué Paraguay es el país con la retórica más fuerte contra Venezuela.

Venezuela se encuentra en dudas por varios países del Mercosur por la actual situación política y económica. Se le señala de irrespetar los derechos humanos y de la grave crisis económica que ha devengado en escasez de alimentos básicos, medicinas y una excesivamente alta inflación. También, se coloca en dudas a Venezuela por no haber cumplido, en el plazo previsto de 4 años, la aprobación los acuerdos pilares del Mercosur, como lo es el Acuerdo de Residencia y los acuerdos comerciales.

La Presidencia Pro Tempore (A partir de ahora la llamaremos "PPT") del Mercosur es asumido durante 6 meses, de acuerdo al orden alfabético, según señala el artículo 12 del Tratado de Asunción y el artículo 5 del Protocolo de Ouro Preto. Es decir, al concluir la PPT de Uruguay en Julio de este año, le correspondería a Venezuela asumirla. Sin embargo, desde los 25 años que tiene Mercosur, normalmente ese traspaso de la Presidencia se ha hecho a través de una cumbre de presidentes y, tanto Brasil, como Argentina y Paraguay, se encuentran reacios a acudir a una cumbre presidencial para darle los honores a Venezuela.

En contraposición, Uruguay y Venezuela argumentan que tanto el Tratado de Asunción como el Protocolo de Ouro Preto, no regulan ni especifican los pasos a seguir para el traspaso de la Presidencia Pro Tempore, y como lo que no se encuentra prohibido en la ley está permitido, presumen que no hay impedimento jurídico para que Venezuela asuma la PPT aún en ausencia de una cumbre Presidencial.

Sin embargo, tanto Venezuela como Uruguay menosprecian el hecho de que la costumbre es considerada una de las fuentes del derecho internacional, reconocido en el artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, del cual forman parte todos los países miembros de Naciones Unidas, que incluye a los países miembros del Mercosur. De esa manera, Argentina, Brasil y Paraguay tendrían mucha razón en argumentar que no se puede traspasar la PPT a Venezuela sin una cumbre de presidentes, dado que durante los 25 años de existencia del Mercosur se ha hecho siempre de esa manera.

Inclusive, tal convicción de que la PPT sólo puede traspasarse a través de una cumbre presidencial fue también aceptada por Venezuela en los años 2013 y 2014, cuando Venezuela asumió la PPT durante un año, dado que, en primer lugar, Cristina Kircher se encontraba en un estado delicado de salud y la agenda de los presidentes nunca pudo coincidir [1]. De esa manera, si la posición actual de Venezuela y Uruguay es cierta, entonces Venezuela usurpó la PPT de Argentina durante los primeros 6 meses de 2014.

También podríamos acudir a la base legal del Mercosur. En el artículo 37 del Protocolo de Ouro Preto señala que todas "Las decisiones de los órganos del Mercosur serán tomadas por consenso y con la presencia de todos los Estados partes". Ello implicaría que para que Venezuela asuma la PPT, todos los Estados deben estar de acuerdo. Pero tampoco se limita ahí, si Venezuela asume la PPT, muchas de las decisiones se verán bloqueadas porque ni Paraguay, Brasil ni Argentina le van a reconocer, por lo cual no asistirán a las convocatorias que haga Venezuela y no se podrán tomar decisiones. De esa manera, Venezuela pierde por todos lados, ya que no asumir es un desprestigio y, si asume, el consenso se encuentra amenazado, perdiendo también prestigio como una PPT sin logros.

Todo indica que Venezuela no tiene la potestad de asumir la PPT, y su empeño en ejercer la presidencia arroja al Mercosur a una severa crisis institucional... por nada.

Notas:
1. Postergan nuevamente cumbre de Mercosur (2014), disponible por:  http://www.dw.com/es/postergan-nuevamente-cumbre-de-mercosur/a-17368903

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

domingo, 20 de diciembre de 2015

"Pedí tu apoyo y no me lo diste"

En Internet circula un fragmento de video donde el presidente venezolano, Nicolás Maduro, ante los resultados electorales de las elecciones parlamentarias, declara lo siguiente:
...yo quería construir 500 mil viviendas el próximo año. Ahorita lo estoy dudando. No porque no pueda construirlas, porque puedo construirlas. Pero te pedí tu apoyo y no me lo diste”. 
Tenía curiosidad si la frase estaba descontextualizada o si posteriormente hacía una corrección de lo dicho, así que investigué y me calé varias horas de video para conseguir un mejor contexto de lo que dijo. Así que dejo un video un poco más largo para que cada quien saque sus propias conclusiones:


 El video original es del programa Nº50 de "En Contacto con Maduro" (disponible aquí), que dura casi 5 horas. (La famosa frase se encuentra a partir de la 1 hora con 45 minutos)

La frase también ha suscitado algunos memes:


La ironía es más que obvia, y más todavía cuando en dicho programa anuncia la privatización de ANTV y AN Radio, lo cual perjudica la antigüedad, jubilación y beneficios de los trabajadores de dichos entes [1], pero poco importa eso siempre y cuando no estén al orden de los "neoliberales".

Notas:
1) "ANTV y AN Radio están en un limbo legal". Disponible por:
 http://www.el-nacional.com/escenas/ANTV-AN-Radio-limbo-legal_0_758924131.html

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com

domingo, 13 de diciembre de 2015

¿Qué significan las Elecciones Parlamentarias en Venezuela?

El rostro de Diosdado Cabello, el segundo hombre fuerte del PSUV y presidente saliente de la Asamblea Nacional, lo dice todo.
Antes de las elecciones parlamentarias de Venezuela, no me había reído tanto de una paliza desde la que recibió Brasil de parte de Alemania en el Mundial de Fútbol 2014.

La oposición venezolana obtuvo 112 escaños en el Parlamento, lo cual es más del doble de lo que obtuvo el oficialismo (55 escaños). ¿Pero ésto que significa? El mensaje que envía la población al Gobierno Nacional parece ser claro: "Rectifica, porque lo estás haciendo mal y estamos dispuestos a votar por cualquier loco antes de que esto siga igual".

No necesariamente ahora la mayor parte de la población se encuentra del lado de la oposición, sino que incluso quienes se identifican como chavistas no están contentos con la situación socio-económica actual, y por lo tanto, votaron en contra o se abstuvieron de ir a votar. Esto quiere decir que pesar de todo el ventajismo, del cambio de las reglas electorales, de intensa y millonaria campaña electoral, inclusive, de los programas sociales que poseía el oficialismo, eso no les sirvió de nada para ganar votos. La población, probablemente, ha madurado y eso es positivo, ya que no puede ser comprada tan fácilmente, y más que una nevera o un televisor nuevo, prefiere una gestión eficiente, alguien que resuelva los problemas.

En las elecciones presidenciales de 2013, Nicolás Maduro ganó con apenas el 50,61% de los votos, que se traduce en 7.587.579 de votos. Como diría Chávez: una victoria pírrica. Y siendo tan mala la situación económica actual, se hacía evidente que el PSUV ("Partido Socialista Unido de Venezuela", partido del oficialismo) no podía tener más votos que esos obtenidos en 2013. Y así fue, obteniendo 5.599.025 votos (32.93% de los votos). Mientras tanto, la MUD ("Mesa de la Unidad Democrática", coalición de partidos de oposición), en las presidenciales de aquel entonces obtuvo 7.363.980 votos, y para las recientes parlamentarias obtuvo 7.707.422 votos  (56,2% de los votos), lo que significa un aumento de casi 400.000 votos. Analizando estas cifras, se podría inferir que algunos chavistas ejercieron el voto castigo, sin embargo, lo que castigó realmente al oficialismo fue la abstención entre sus filas, perdiendo casi 2 millones de votos desde la pasada elección presidencial. Sin embargo, el oficialismo sigue siendo una fuerza política muy importante, ya que los 5.599.025 de votos obtenidos por el PSUV son la base dura que votará siempre por el chavismo (al menos por ahora).

Aunque Maduro reconoció los resultados, tal y como había prometido antes de la campaña, el análisis realizado públicamente por el gobierno ha sido terrible y -seguramente- contraproducente para ellos mismos. El oficialismo ve la derrota como una victoria de la "guerra económica" y la manipulación de la derecha. Lo cual es una manera elegante de decir que la mayoría de la población es bruta e ignorante, lo cual no capta votos. La verdad es que, por primera vez, la oposición no tuvo que hacer nada para ganar. Su campaña a nivel mediático fue poca en comparación con la campaña oficialista, carecían de propuestas e, inclusive, escuché a personas de la oposición decir que votaron por un candidato cuyo nombre nunca habían escuchado. Como reconoció el mismo Henrique Capriles: la oposición no ganó por su propio mérito, ni por liderazgo, ni propuestas, sino porque el gobierno ha sido ineficiente en resolver los problemas de la gente(1).

A partir de este momento, el principal objetivo del gobierno debería ser resolver los problemas económicos y sociales que persisten en el país, de lo contrario, en los próximos años se verá el fin del chavismo como lo conocemos.

Sin embargo, el gobierno también gana algo con esta derrota, que no solamente es la capacidad de recapacitar y mejorar, sino que también la derrota demuestra, tanto a nivel interno como internacional, que respetan la democracia. De esta manera, se hacen más difíciles los procedimientos internacionales, tales como la Carta Democrática Interamericana y la propuesta de Mauricio Macri (recién estrenado presidente de Argentina) de aplicar la cláusula democrática del Mercosur (2). A nivel interno, la victoria relaja la tensión de las bases opositoras, y por lo tanto, menos propensas a protestar o tomar acciones de calle en contra del gobierno. Esto quiere decir que también hay perdedores dentro de la oposición: los que proponían las protestas -en lugar de las elecciones- como manera de salir del gobierno. Inclusive, los resultados demuestran a la oposición y al público internacional que el sistema electoral es fiable. De hecho, si yo fuera paranoico, diría que la victoria de la oposición fue un fraude provocado para mejorar la imagen del oficialismo... Pero no creo que ellos sean tan inteligentes para ello.

Con esto me adentro al futuro: para la oposición el haber ganado la Asamblea no quiere decir que pueden hacer lo que quieran. El oficialismo sigue en control de los demás poderes públicos. Las leyes que pretenda promover la oposición pueden ser vetadas por el Presidente o pueden ser declaradas inconstitucionales por parte de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). El mayor inconveniente para el oficialismo sería a la hora de la aprobación de presupuestos y créditos adicionales, así como una mayor contraloría y seguimiento de dicho dinero. También, lo más esperado pudiera ser que la Asamblea convoque un referendum revocatorio al Presidente, que pudiera ser para el año próximo, pero lo veo poco posible (Mi apuesta es para el año 2017). Para ello la oposición necesita un candidato claro, y no lo tiene. Pudiera ser Capriles nuevamente, pero pudiera no serlo. A la oposición le conviene pensar en reformas y no en sacar a Maduro, e inclusive, pudieran reformar o enmendar la Constitución para acortar el periodo presidencial. La oposición tampoco es un grupo homogéneo, y aunque los partidos opositores se hayan aliado en contra del PSUV, no quiere decir que estarán siempre de acuerdo en todos los temas, por lo cual muy seguramente ocurran muchas negociaciones y debates dentro de la oposición.

El miedo que tienen las bases duras del oficialismo es que la oposición pudiera eliminar los programas sociales y otros beneficios sociales que ha promovido Chávez, tales como las misiones. Si consideramos que la oposición son personas racionales, es poco probable que tomen medidas muy impopulares, debido al costo político que de ello vendrá. Si algún día la oposición quiere llegar al poder, saben que no pueden meterse con la misiones sociales y otros beneficios. Sin embargo, lo más probable es que incurran en medidas económicas que dejen contentas a las empresas y a la vez no le hagan perder votos. En el último año el gobierno nacional tomó medidas no muy populares, tales como la Operación de Liberación del Pueblo, llamadas OLP, que son peligrosas operaciones policiales dentro de los barrios que recuerdan a las antiguas operaciones policiales donde se violaban los derechos humanos; la deportación y satanización de colombianos en la frontera; el cierre de la frontera con Colombia que afectó la actividad económica en la frontera; inclusive, la minimización del problema económico con comentarios tales como "hacer cola es muy sabroso" o "no hay papel higiénico, pero hay patria", todo ello le pasó factura al oficialismo.

En lo personal, de fondo, ganase quien ganase, es lo mismo. Siempre he visto a la oposición y oficialismo como 2 caras de la misma moneda. La diferencia es que te joden con cosas distintas, pero te van joder igual.

Notas:
1) Telesur. "Derecha reconoce que la MUD no resolverá la situación económica". Disponible por aquí
2) El Universal. "Macri solicitará en Mercosur aplicar cláusula democrática contra Venezuela". Disponible por aquí

Víctor M. Camacho
Internacionalista, especialista en Derechos Humanos y ciberactivismo
http://victorfueradelacaja.blogspot.com